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EL CARNAVAL DE VENECIA iso habla parroquiana que entrase en el comercio de sedas de Andresito Corvino que no fuera invitada por éste al magnífico baile de máscaras que la sociedad El Carnaval de Venecia celebraría en sus magníficos salones de la calle de Cabestreros el domingo de Carnestolendas. Y eran de ver el. agradecimiento de la parroquiana y la satisfacción de Andresito al contar con una invitada más. Allí, en la trastienda, en unión de otros dependientes, no se daba un punto de reposo para la preparación del baile. En el barrio no se hablaba de otra cosa, y las chicas pudientes se daban á discurrir los más originales y elegantes disfraces, con objeto de embromar de lo lindo á los dependientes de La Góndola Azul, el comercio de Andresito Corvino. Porque el baile era de trajes para las señoras, y de sociedad para los caballeros. Andresito, que quería hacer las cosas por todo lo alto, encargó á un dibujante que vivía en el bajo, y que tenía las primeras manos para hacer iniciales y letras de adorno en los periódicos de modas, unos prospectos que decían: EL CARNAVAL DE VENECIA SOCIBDAD DE BAILE Varios jóvenes modernistas del comercio, comprendiendo la necesidad que tienen las almas de expansionarse en estos días, y teniendo en cuenta que el cuerpo también pide lo suyo, han acordado celebrar un baile que, aunque de máscaras, será de gente conocida, el domingo próximo con arreglo al siguiente programa: 1.0 Se estrenará una magnífica alfombra, de tres dedos de gruesa, procedente de la almoneda de un señor mexicano que tuvo que ausentarse por no sentarle bien el clima. 2.0 Sinfonía por un sexteto, que también se estrena esa noche. Los que duden de la veracidad de la junta, pueden ver los instrumentos nuevos en contaduría de dos á cinco de la tarde. 3.0 Lluvia de confetti, serpentinas, dulces, flores y naranjas de la China. 4.0 Gran tanda de baile por el sexteto. Se ruega á los señores socios sean moderados para las habaneras. 5.0 A ruego de la junta del baile, algunos aficionados cantarán de oído El Himno Boer, cuyos derechos de propiedad lian sido dispensados por el Sr. Kruger, teniendo en cuenta el objeto de la fiesta.