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ENTIERRO stü DEL SR. ROYO VILUNOYA A las tres de la tarde del viernes 2 del actual fué cerrado el lujoso y severo féretro que contenía el cadáver de nuestro malogrado compañero, siendo aquél poco después bajado á hombros de varios MADRID. LA Pl í. l MM IH I J M l l redactores de Oedeón y de BLANCO Y NUGKO desde la cámara ardiente á la carroza fúnebre. La comitiva se puso en marcha hacia la estación del Mediodía, formando la presidencia del duelo el sacerdote D. Juan Cacho, director espiritual y próximo pariente del finado; D. Antonio Royo Villanova, hermano de nuestro inolvidable amigo; D. Torc u a t o Luoa de Tena, director de este semanario; el presidente de la Asociación de la Prensa y director de El Liberal D. Miguel Moya, y EN EL AKDEN DE LA ESTACIOH el director de Oedeón don DEL MEDIODÍA Joaquín Moya. Detrás del coche fúnebre marchaba un landeau con seis hermosas y monumentales coronas, en cuyas cintas se leía: A mi amigo del alma Luis Boyo, Torcuato Luca de Tena. -A Luis Royo, la Asociación de la Prensa de Madrid. -A Luis Moyo, la Prensa de Zaragoza. -A Luis Boyo, sus compañeros de Gredeów. BLANCO Y lÍBGRO, A Luis Royo Villanova. -A Luis Royo Villanova, sus compa ñeros de BLANCO Y NEGRO. En el numeroso acompañamiento, que fué á pie hasta la Estación, figuraban literatos, periodistas, pintores, cuanto encierra Madrid de notable en las artes y las letras, senadores y diputados aragoneses y un gran contingente de amigos particulares del Sr. Royo. También asistieron, para rendirle este último tributo de sincero afecto, todos los empleados de nuestra Administración y todos los operarios de nuestros talleres. Horas después partían en el correo de Zaragoza, acompañando el cadáver de nuestro malogrado compañero, los Sres. Cacho ZAEAGOZA. BAJASDO EL (D. Juan) Royo (D. Antonio) y Luca de Tena, quien juzgó imperioso deber de su amistad no abandonar los restos de su entrañable compañero hasta dejarlos en la tierra sagrada donde descansarán eternamente. En Zaragoza, el entierro del Sr. Royo constituyó una verdadera manifestación de duelo público. Desde la estación hasta la iglesia de San Ginés, donde se rezó un solemne funeral de cuerpo presente, formaron el acompañamiento todas las autoridades de Zaragoza y cuantas personalidades notables por cualquier concepto encierra aquella heroica capital, yendo materialmente atestado de lujosas coronas el coche fúnebre. Formaban la presidencia del duelo las mismas personas que acompañaron el cadáver desde Madrid hasta la ciudad aragonesa. El féretro quedó depositado en el panteón de la dis tinguida familia de Sorderas, á la cual pertenece la inconsolable viuda del Sr. Boyo. Dios haya acogido en su gloria al amigo que nunca olvidaremos I ZARAGOZA. LA CAKKOZA FÚNEBRE 5, ZiKAGOZA. PANTEÓN DE LA FAMILIA EOBDEEAS