Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ITT f m i ú h ¿f iir. 3 y M f Votog i Jltitrta LUIS ROYO Y VILLAIMOVA Escribimos estas líneas bajo la impresión abrumadora qne nos lia cansado el fallecimiento de aquel compañero cariñoso, de aquel trabajador infatigable, de aquel joven de brillante talento y alma hermosa, que en esta casa de B L Í S C O Y MBaEO era cabeza de familia para la amistad, p a r a el consejo, para el trabajo, hasta para la fe en esta constante lucha que toda publicación sostiene, aunque el éxito la proteja y el aplauso de) público la aliente. Cuando lleguen al nuestro estas frases, h a b r á n transcurrido ya muchos días desde aquél en que la muerte nos arrebató á Koyo y Villanova; sus restos habrán hallado el descanso eterno y su espíritu gozará la eterna bienandanza, pero nosotros continuaremos mirando tristemente en esta casa de BLANCO Y ÍV EÍJRO SU sitio vacío, con esa mirada que desearía ser una resurrección, por lo menos una protesta, y es un melancólico reconocimiento de la impotencia h u m a n a contra la crueldad de la muerte. ¡Qué no daríamos not- otros por oír do nuevo la voz del malogrado compañero, por verle como otros días en su despacho, bien escribiendo al correr de la pluma u n a de sus brillantes crónicas, bien conversando con el colaborador literario ó con el artístico de los trabajos ya entregados, ó conviniendo afortunados planes para lo