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SARAH BERNHARDT EN EL TEATRO DE LA PRINCESA Llegó á Madrid la ilustre actriz francesa con su equipaje, compnesto de ochenta bultos (ni uno menos) y asaltó, para aplandirla, la sala del teatro de la Princesa el público más brillante de la corte, ese público cnya nomenclatura aparece constantemente en las crónicas de salones, haciendo recordar á la gente maliciosa el desfile de guerreros en feroci romani, porque los nombres ilustres salen, entran, vuelven á salir, tornan á entrar y tornan á salir isiempre los mismos! Ello es que el teatro de la Princesa, denominado por alguno con gráfica frase el teatro de Provincias más próximo á Madrid, ha sido, merced al genio de Sarah, unido á la misma Puerta del Sol por una barriada de revendedores, bello ideal de urbanización que hasta la fecha no había conseguido realizar ninguna empresa teatral española. Sarah Bernhardt lo ha realizado, y ya es hazaña la suya aun tratándose de una mujer de tan grandes aptitudes, que además de representar, pintar, esculpir y domesticar tigres, logra conciliar él sueño dentro de un ataúd. Sin duda en uno de esos fúnebres descansos se enamoró del papel de Hamlet. La terrible y manoseada interrogación del príncipe de Dinamarca asomó á los labios de Sarah cuando su cuerpo reposaba en el ataúd forrado de seda blanca y capitonné. ¿Ser ó no ser? ¿Morir? ¿dormir? ¡Quién sabe! ¡Tal vez soñar! La gran actriz francesa ha sentido indudablemente con vigor tan extraordinario la humana é inquieta figura de Hamlet, que si Shakespeare no se le hubiese adelantado á crearla hace unos siglos, el príncipe de la trágica historia hubiera sido contemporáneo nuestro, engendrado por la poderosa fantasía de la incomparable artista. Los periódicos diarios han referido á nuestros lectores las victorias alcanzadas por Sarah en el teatro de la Princesa, ocupándose especialmente de la representación del Hamlet, que constituía lo sensacional de la tournée. A sus críticas nos remitimos y á sus aplausos asociamos los nuestros. Únicamente añadiremos que Sarah Bernhardt, según afirman varios de sus cronistas, no es nada partidaria de que las actrices representen papeles masculinos, ó sea del travestí en el teatro. Por eso sin duda ha alcanzado ellavsus triunfos escénicos más ruidosos vestida de hombre. Se reveló como gran actriz haciendo el paje Zanetto de Passant, ie CARTEL ORIGINAL DS MOCHA SARAR EN HAMLET (Primer acto. GARICATOBA DE LBANDRE