Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
INSPECCIÓN MICROGRAFICA DE LOS ALIMENTOS EN EL LABORATORIO MUNICIPAL ALIMENTOS ADULTERADOS La prensa ha comenzado nna campaña contra los industriales poco escrupulosos que para obtener una ganancia superior a l a que puede producirles la venta lícita, no vacilan en adulterar los alimentos con materias de todas Índoles, entre las que se cuentan algunas que, sieiido muy nocivas, pueden ocasionar graves alteraciones en la salud. El sistema es antiguo, y aunque no lo ignoraba nadie, puede decirse que hasta la fecha no se había adoptado r e s o l u c i ó n alguna que lo evitara. Hoy que los p e r i ó d i c o s han iniciado la campaña, sería fácil remediar un mal que á todos interesa, si el público secundara esta iniciativa con el ardor y el entusiasmo qne la gravedad del asunto merece, facilitando la gestión de los revisores especiales nombrados por el RECONOCIMIENTO DE Ayuntamiento, y cuya actividad no basta por sí sola para corregir tantos abusos como á diario se cometen. zar por el origen, fuimos Asenjo y yo una mañana á, la Estación del Norte. Llegaba el tren gallego á las agujas cuando nosotros entrábamos en el muelle de mercancías, donde al amparo de un cobertizo que onbre una extensión considerable, aguardan los consignatarios el arribo de sus efectos. Más de un millar de pescaderos y maragatos, amén de otros muchos vendedores cuyo traje no delataba la especialidad de su profesión, llenaban el recinto, entreteniendo el tiempo en la cantina ó simplemente conversando de sus negocios. Así que se oyó el silbido de la l o c o m o t o r a toda aquella muchedumbre se puso en movimiento, deinosT t r a n d o gran impaciencia, y un instante después de detenerse el tren, rodeaba a l AVBS EN LA ESTACIÓN empleado qUe en alta voz lee las hojas donde están consignadas las mercancías y los nombres de los que deben recibirlas. A partir de este instante, nótase una animación extraordinaria. Cada cual marcha por su lado eñ busca de lo suyo; hace irrupción Quisimos hacer de este tam importante asunto una en el cobertizo un ejército de mozos de carga, y información minuciosa, y con el propósito de comen- comienzan á caer sobre el suelo fardos y cajones.