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C kg I A I S I C! D E F G H Í I J L g o- U 29 06 15 -1, C. b e. l IS 19 21 3 0. 2 í 30 31 kl 5 53 t. 50 i i! O 1 í. S H ü TT 0 ÍJ. í í i 11 Í 6 61 Ci S í 3 12 J- í 23 (7 10 n 2) e 2 S 14 2 ÍT í. 3? 55 S 3 S 5 J 5 5 i iS t 55 5i. 3! 5 t 52 2 0 MK fi Í. Í 0 ílsh H u JO V X Y 2 uta i 5 ií f) i.0 bf b fa 4 75 71 15 Í 4 U é t X Ó 3 7 ÍT 19 Sí 9: 11 93 V i e 41 5 í 5 Í ei n T 4? U h iO íi íí í 1. L L L 0 V, ¿l e P J T: El proceso de Dreyfas ha señalado singularmente las inmensas ventajas que hubiera reportado la posesión de un sistema de escritura secreta desprovista de toda apariencia de cifrada. En efecto; un Gfobierno se comunica con sus agentes interiores y exteriores por medio de una cifra convenida; los banqueros y los comerciantes se sirven también de convenciones telegráficas; pero todas estas comunicaciones tienen las apariencias del ienguaje secreto, es decir, que todas ellas presentan ya una serie de signos numéricos ó bien una continuación de letras que no forman jamás una palabra de ningún idioma conocido. Así, en el primer proceso de Dreyfus, todo el interés del mismo giró acerca de un despacho telegráfico cifrado dirigido por un agregado militar extranjero á sus jefes superiores. Como todas las Cancillerías de relaciones exteriores de todos los países tienen sus descifradores peritos y prácticos oficialmente habilitados, que llegan siempre á descubrir, con clave ó sin clave, cualquier despacho por enrevesada que sea la cifra, el despacho fué conocido y comprendido por el Gobierno francés, que siguien- do Un uso general conserva el duplicado de todos los telegramas que circulan por los hilos de su red oficial, por lo que pueda interesai- les. Pero si yo escribo ó telegrafió en lenguaje claro y que no suponga una cifra, esto que sigue, por ejemplo: Me alegro mucho de haber podido complacer á usted, y que siguiendo un sistema de escritura secreta adoptado pojmi corresponsal y por mí esta frase quiera decir, siguiendo el supuesto: Présteme mted cien ducados, no hay poder humano capaz de obligarme á reconocer en la frase en cuestión un sentido distinto del que expresa ostensiblemente. Tomemos el famoso volante (bordereau) que ha promovido tantas discusiones acerca de quién fueet) su verdadero autor, y podremos decir que si hubiera sido escrito con la escritura secreta (sine suspicione secreti) nadie se hubiera preocupado do su existencia, y el asunto Dreyfus no hubiera existido en estas condiciones. Con la escritura secreta no hay necesidad de armario secreto ni de cajón escondido para poner en seguridad papeles importantes; con esta escritura se pueden abandonar impunemente sobre una mesa, á la vista de todo el mundo, los documentos más importantes y más reservados, sin que nadie pueda descifrarlos, ni siquiera pensar que puedan ser papeles cifrados. H a y que convenir, pues, en que es muy precioso el sistema. Por eso yo lo propongo como pasatiempo á los numerosos é ilustrados lectores de BLANCO Y NBGRO, tanto el método de escritura como el de telegrafía secreta. Ya lo he hecho con mucho éxito en UMlustration, de París, y en la Ueber Landund M eer, de Stuttgart, y mis métodos, expuestos con ciertas modificaciones, son aplicables á todas ias lenguas do los pueblos civilizadoe, Sin embargo, é insisto mucho en ello, el distinguido público de BLANCO Y NBGRO será el primero que conozca los perfeccionamientos inéditos que he introducido en el sistema. Uno de los elementos constitutivos de mi sistema es el alfabeto- clave, que tal como yo lo empleo, es una verdadera innovación en el arte criptográfico. Convéngase con uno ó con varios corresponsales en una palabra- clave cualquiera, palabra que se conserva de laemoria, sin escribirla nunca más que en el momento preciso en que se tenga necesidad de ello. Admitamos que esta palabra- clave sea por ejemplo: Francfort sobre el Mein. Se escriben á medida que se van presentando las letras que componen esta palabra, teniendo cuidado de evitar las repeticiones, á saber: r. XI. n. c. o. t. s. h e. I. m. Después de esto se agregan, sea al principio, sea al fin, todas las letras que faltan para formar el alfabeto español completo. Poniendo Jas letras que faltan por su orden alfabético á continuación de las que hemos puesto más arriba, tendremos: a. n. c. o. t. s. b. e. 1. m. i. ch. d. g. h. j k. II. ñ. p. q. u. v. x. y. z... Mientras tanto, colocamos en alto si se trata de descifrar, y debajo si es para cifrar, los veintiocho prime ros números ó las veintiocho primeras letras del alfabeto en su orden normal, y obtendremos lo que llamamos alfabeto- clave.