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pues, limitadas al techo, las sobrepuertas, y en las paredes á los es trechos espacios comprendidos entre los huecos. TECHO DB AEIJA BIT BL De este obstáculo ha triunfado Arija, ajustándose con rara maestila á lo que las condiciones dél loeal le imponían. La abundancia de luz que dan las ventanas ha impuesto al artista la entonación general clara, por medias tintas, sobre fondo blanco; ha empleado además planos de color pálido contorneados con sus complementariof; y, finalmente, ha eliminado todo detalle de forma y: de matiz que pudiera distraer la vista de la sencillez de los perfiles; así que la ornamentación resulta obtenida con la gracia de las líneas sin apoyo del claroobscurp. El friso que por bajo de la escocia une los muros al techo se halla formado por estrechas cartelas donde se ven escritos los nombres de los publicistas españoles que más y mejor han contribuido á la divulgación del periodismo, y empezando por el famoso diarista Martínez Salamanca, que floreció á principios de siglo, y acabando por Escobar y Gasset; siendo notable y digna de aplauso la imparcialidad é independencia de criterio con que se ha hecho la elección, pues en aquel puesto de honor figuran los de ideas más opuestas, desde el ortodoxo Ba mes liasti el revolucionario Fernández de los Eíos. Corona y completa digaamente este trabajo de Arija el techo, dividido en tres medallas, cada una de las cuales ocupa una figura de moj sr dibujada al contorno y rodeada por detalles lineales que sirven para enlazarla con la inmediata, dando unidad al conjunto. La del centro representa la Prensa ilustrada, hermosa doncella que descansa sobre la platina de una ant gaa prensa de palanca en la cual apoya una mano, presentando en la otra un número de BLANCO Y NEGEO: está colocada de frente y tiene suelto el cabello, abundante y rubio, que dortaca por obscuro, extendiéndose sobre un fundo liso de oro rojizo circundado por un anillo de oro más bajo. La medalla de la izquierda representa lo que hoy se llama Ilustración, es decir, la aplicación del dibujo á la imprenta, y en particular al periodismo, figurada también aquí por el artista en forma de mujer, que teniendo ya la paleta manchada de blanco exprime sobre ella un tubo de negro. La medalla de la derecha es la Literatura, personificada en una matrona de noble aspecto, que con pluma y cuartillas entre las manos parece disponerse á escribir. Hay, finalmente, tres sobrepuertas: la principal, donde otra gallarda fleura ofrece una guirnalda de laurel como premio al trabajo, y dos que dan paso á las dependen- cias, en las cuales una cabeza rubia y una morena representan la dualidad de blanco y negro que da título al periódico. SALÓN DB KBCEPCIONBS Tal es, en resumen, la ornamentación de esta sala, donde todo lo que se refiere al decorado y adorno está discurrido y dispuesto con tal sobriedad de recursos y tal elegancia, que honrarían á cualquiera de los buenos maestros que de este arte hay en el extranjero. Las dimensiones, la disposición de los huecos y la abundancia de luz dificultaban grandemente la empresa de decorar esta sala, mas de todo han triunfado la discreción y el buen gusto de Arija, ayudado por los obreros del Sr. Wateller. Los muebles, construidos en los talleres de Amaré, son de madera de haya teñida de verde claro, y consisten en una elegantísima mesa de siete metros de largo con un tablero vertical en el centro para colocar periódicos, y gran número de sillas ligeras y fácilmente manejables. Resta decir, como justo homenaje á la destreza de los artífices, que toda la parte de metal está hecha por los Sres. Costa, Ponce y C. de Barcelona. Si estas lineas hubieran de publicarse en otro periódico, fácil nos fuera ahora, por lo justificado que está, echar las campanas á vuelo en elogio de cuantos han intervenido en la obra de la casa, desde el propietario, que ha sabido concebirla como convenía que fuese, y el arquitecto que ha hecho la traza y dirigido la construcción, hasta el más humilde artesano que ha puesto manos en ella; pero habiendo de eer en BLANCO Y NEGEO donde se inserten estos párrafos, nos cohibe el temor de que la alabanza más razonada pueda considerarse excesiva. Dijimos al empezar estas cuartillas que en la nueva morada de BLANCO Y NEGEO no había ostentación de lujo: pero después de recorrerla toda despacio, tenemos que rectificar nuestro error. En la casa de BLANCO Y NEGEO hay una fase del lujo llevada á su límite: la abundancia de ideas, medios y recursos prodigados previsoramente en forma de cuidados y atenciones para colocar al artista y al obrero en condiciones favorables al trabajo. Aquí para el artista todo es luz y atmósfera de buen gusto; para el obrero, bienestar y comodidad. Convengamos en que algunas veces no es la prosperidad de las empresas capricho de la fortuna, sino obra de la previsora inteligencia que las ordena y dirige. JACINTO OCTAVIO PICÓN