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De JBÍ Español nacieron JEl Correo Nacional, La España, El Corresponsal y El Heraldo, que fueron publicaciones imás modestas. Éí Heraldo eata o mstailaáo en sus primeros tiempos en una casa de la calle de San Miguel, que fué, andando el tiempo, domicilio de La Política cuando la dirigió D. Antonio Mantilla, que después de haber ocupado algunos cargos diplomáticos, murió disfrutando el título de primer marqués de Villa Mantilla. il l 1 5 t! aft t. i, a H ciiis i -O Í A i í Cí. -ns i El primer periódico de Madrid que montó un establecimiento tipográfico con arreglo á todos los adelantos de su tiempo fué Las Novedades, fundado por un hombre de grande y poderosa iniciativa, amante entusiasta del progreso y trabajador infatigable: D. Ángel Fernández de los Eíos. Alquiló amplios locales en el antiguo convento de los Basilios, que se OA. tendía desde la calle de Val verde por la del Desengaño hasta la del Barco, y allí estableció talleres, colocó máquinas y todo lo indispensable para un periódico diario de gran tamaño, que publicaba sus folletines ilustrados con grabados. Merece citarse como lujosa entre los periódicos madrileños la instalación de iasiVbíicias, costeado por el opulento D. José Salamanca y dirigido por el inolvidable Eamón Rodríguez Correa, único director de periódico que tenía coche, y llevaba en la portezuela sus iniciales 2? C, que Manuel del Palacio traducía diciendo: ¡Bara casualidad I Uno de los periódicos madrileños más lujosamente inistalados fué el popular diario republicano La Igualdad. Uno de sus primitivos propietarios, el tristemente célebre Paul y Ángulo, adquirió en pública almoneda los lujosos muebles de Uno de aquellos Bancos ó Establecimientos de crédito que se establecieron con gran boato para deslumhrar á los incautos que fueron sus víctimas, y el órgano de los. federales ostentó al fijar su domicilio en una espaciosa casa de la plazuela de Santa Catalina de los Donados, frente al palacio der infante D. Enrique, cortinones de terciopelo verde con borlas y flecos de seda, anchísimos divanes y cómodos sillones de delicada talla, en los que descabezaron más de un sueño futuros ministros y embajadores de la República Española. El primer periódico de Madrid que ha tenido como casa propia un aristocrático palacio ha sido La Correspondencia de España, que fundó el inolvidable D. Manuel María Santana. Los orígenes del diario de noticias, publicados en hoja autógrafa, fueron modestísiifios; pero corriendo parejas el iavor que le dispensaba el público con. la actividad é inteligencia de su propietario, el periódico creció mucho, sobre todo después de la guerra de África, y cuando salió á la venta el palacio ducal de los Abrantes situado en la calle Mayor, donde hoy está la embajada de Italia, le adquirió el primer marqués de Santa Ana, y en aquellos magníficos salones estableció su querida Correspondencia, y abrió con motivo de las bodas del malogrado rey D. Alfonso XII con la encantadora Mercedes de Orleans una notabihsima Exposición de la industria nacional. La Correspondencia de España se trasladó después á la casa de su propiedad que hoy ocupa en la calle del Factor, y en la que tiene, además del lujoso despacho del propietario, un elegante y artístico salón de fiestas decorado con los atributos de la imprenta, y tina buena sala de redacción en la que descuellan los retratos del ilustre fundador y del inteligente y activo periodista D. José Campo y Nava. El Imparciál, fundado por el insigne D, Eduardo Gasset y Artime, de ilustre y querida memoria, llegó á su apogeo en la antigua plaza de Matute, donde vivió muchos años bajo la dirección inteligente de D. Andrés Mellado, y al abandonar la vieja morada, que iba á ser derribada, se hizo labrar casa propia en la calle de Mesonero Romanos. No tardó en imitarle El Liberal, que hoy ocupa un lindísimo hotel moderno, decorado no sólo con lujo, sino con coquetería, en la calle del Turco, y éstos son los diarios que hasta ahora tienen en Madrid casa propia. En locales alquilados, pero de gran amplitud y muchas comodidades, viven La Época, que ocupa el antiguo local del Círculo de Bellas Artes en la calle de la Libertad; El Heraldo de Madrid, instalado en la casa del marqués de Villamejor en la calle de Barrionuevo, y El Globo, que tiene sus oficinas en un departamento del antiguo palacio de los condes de Ofiate. El Día, mientras vivió su fundador y propietario el ilustre patricio marqués del Riscal y le dirigió el inteligente y laborioso periodista D. Juan Quesada, tuvo una magnífica instalación en la casa de la Carrera de San Jerónimo donde hoy está el hotel Santa CruZi BLANCO Y NBGEO es el primer semanario español que se instala en uila casa propia, en la que ha reunido cuantos adelantos en materia de construcción y decorado puede apetecer un establecimiento destinado á la confección y tirada de una revista üustrada, y de lo que se ha hecho en los antiguos solares de la calle de Serrano y de la Castellaria puede formarse idea el público por el presente número, que solemniza la inauguración de la nueva morada. DlBTJjq DK, BLANCO e O B I S i uo fffili r SEalíeíftita. SlLiljers. y. iFocá. EASABAL