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III i r III i l i I- I I I. i lili iii m i l 1 1 l I I I I. ii ii I y está mal que lo perdamos. Ante todo, hay que saber lo que es regeneración; según la pura acepción, es igual qne renacer. Claro que en este sentido nos hemos regenerado, porque contar lo pasado contarlo es hciber nacido; pues alguien llegó á, pensar, viendo el giro que tomaba la cosa, que no quedaba quien la pudiera contar. Pero en fin, no creáis qne es eso de regenerarse algo asi como matarse y resucitar después. No tanto, ni mucho menos; basta, pura y simplemente, con que los qne hasta el presente fuimos malos, seamos buenos. Ya veis á qué poca costa 86 regenera un país que se hal a el pobre en un tris de marcharse por la posta, si hombres de gran fortaleza y esclavos de sú deb r DIBCJO DS ZAITDABÓ no logran al fin hacer que levante la cabeza. Mas ¿dónde están esos hombres si es que son de nuestra casta? ¿Que los hay? Con verlo basta. Los nombres, vengan los nombres. No serán d esos danzantes, morralla de los paseos, sin más fin ni más deseos que triunfar como elegantes y lograr las distinciones de todas esas muñecas- con las cabezas tan huecas ó más que los corazones; no serán de ese montón de licenciados fallidos que vegetan sometidos á la patria protección; ni esos que viven pegados al sillón de una oficina como el muérdago á la encina, ni envidiosos ni envidiados. Ko saldrán de donde salen los diputados cuneros, calificados de ceros porque solos nada valen; corrompidos y borrachos. Y no siendo de esos tales que forman la mayoría de la juventud del día sin alma y sin ideales, ¿quiénes son? ¿son los ancianos? ¿los de esa generación que ha dejado á la nación marchársele de las manos? ¿Son los hombres, por ventura, que han estado en el poder? i Imposible 11 qué han de ser I Es decir se me figura. Y eso que ya hemos llegado á tan amargos extremos, que ni el instinto tenemos que tiene el gato escaldado ¿En dónde están esos hombres, si es que son de nuestra casta? ¿Que los hay? Con verlo basta. Los nombres, vengan los nombres. ¿Llamarles? Tiempo perdido. ¿Buscarles? Vana quimera j Si existiese uno siquiera, uno ya hubiera salido I EL SASTRE OÉL CAMPILLO