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EL LORO REFLEXIVO, POR CILLA 1. Panchito, un lipendi, próximo á embarcarse para América, recibió de D. Melitón el encargo de comprar un loro. 2. Y como el buen señor no sabía lo que era un loro, fácil le fué á Panchito sacarle mil pesetas para el encargo. 3. Panchito volvió do América sin acordarse del encargo de ü Melitón, pero fingió haberlo cumplido admirablemente. I tÜ 4. Siguiendo las instrucciones da Panchito, D Melitón envió por el encargo á un mozo de cordel con una jaula. 5. Y Panchito, para salir del apuro, metió en la jaula una lechuza de confianza que había en casa de la patrona. 6. -Pues nada, decía Panchito al día siguiente, ahora todo es cuestión de paciencia para enseñarle á hablar. Y usted lo psse bien, que yo me embarco otra vez para mi tierra. 7. D. Melitón, con admirable constancia, dedicaba seis horas diarias á decirle cosas á la lechuza, que, como es natural, no respondía ni con el más leve monosílabo. 8 Tres años después el bueno de D. Melitón y el simpático Panchito, que estaba de regreso otra vez, tuvieron el gasto de volver á abrazarse. 9. -Diga usted, D. Melitón, ¿y el loro? -Pues I tan bueno! -Ya hablará de corrido, ¿no es verdad? -Hombre, como hablar, no habla todavía; I pero se fija mucho!