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RAMÓN ROSELL Desde el estreno de Genoveva de JBravante hasta los últimos días, en que para el teatro vivió Eosell, han transcurrido huen número de afios, en los que el talento del actor cómico hoy sucumbido, víctima de una dolencia implacable, ha vencido todos los géneros con igual fortuna. Lo mismo en los boyantes tiempos en que Arderíus explotaba con fortuna en el Circo de Kivas el género bufo, que en los actuales de otro género más menudo, Eosell ha sido siempre insustituible. Si la primera y para mí única condición que ha de pedirse en el actor cómico ha de ser gracia, hay que confesar que en Kpsell era re- bosante y tan pródiga, que sin necesidad de extremar el estudio de un carácter, de un tipo, sólo con sus recursos naturales, con su sola presentación en escena, el efecto cómico estaba conseguido. Yo confieso ingenuamente que con nadie he reído tanto como con él. Sus torpezas, sus vacilaciones, sus inimitables y famosos tropezones en escena eran para mí pretexto de franca y espontánea risa. Sólo en dos ó tres dramas recuerdo haber reído con tan buena gana. Sus antecedentes de actor bufo fueron para algunos en otro tiempo defecto tan imperdonable, que no querían por éste á su juicio gravísimo defecto concederle el regium exequátur; la misma crítica señaló siempre en él esa procedencia, pero unos y otros tuvieron que confesar que, fuese en el arte cual fuese su procedencia, era un actor de mucha gracia, con el que el público se encona traba tan á gusto, que á todos los teatros le seguía, haciéndole su astor favorito. No por- ser- algo conocida deja de ser curiosa su presentación en el teatro, tan original como su temperamento cómico. Eosell en Barcelona seguía con aprovechamiento la carrera comercial, haciendo que sus parientes pensasen, al ver su inteligencia y 1 formalidad, ponerle al frente de los negocios de la casa comercial. Eosell, que sentía gran afición por el teatro, trabajaba en una sociedad T (de aficionados, cuando Arderíus, que lo oyó f I una noche, t descubrió enél tan poderosas í titudes para el género bufo, q u e consiguió 1