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BLANCO Y NEGRO EN ZARAGOZA LA ASAMBLEA DE L A S C Á M A R A S DE COMERCIO Ahora se habla mucho de regeneración; y mientras que para Jos espíritus escópticos es ésta sólo palabreja de moda 6 altisonante estribillo, para los que guardan un adarme de confianza en el porvenir de España, es síntesis suprema de generosos y patrióticos deseos. Qaédannos ilusiones á muy pocos; el desaliento, cunde, y parece como ya extinguida entre nosotros la vis medicatrix, esa virtud curativa que radica en todo organismo enfermo. La indiferencia de los más esteriliza elesfuerzo de los menos. Solo las clases industriales y mercantiles mantienen enhiesta la bandera de la fe en la bancarrota de ideales á que asistimos. Dan muestras de buena y sana intención, y esto sólo es suficiente para que se les mire y acoja con simpatía y beneplácito. Puede que el resultado no corresponda á la magnitud de la tentativa, pero no sería ese motivo para regatear aplausos al loable empeño, y mucho menos para dirigirle acerbas censuras. No es cosa de aplicar aquellos versos de Martínez de la Eosa: Por héroe le aclamaran si venciera, -y vencido, traidor le apellidaran. La Asamblea de las Cámaras de Comercio ha sido vista desde los primeros momentos con grandísimo interés. Por algo los que trabajan y producen, esa pléyade de gente laboriosa y activa que vive lejos de los Poderes públicos sin más contacto con la Administración que para pagar sus impuestos, representan una fuerza poderosa dentro de la vida nacional. Permanecieron durante mucho tiempo desunidos. Al cabo y al fin no hicieron más ni menos que las otras clases sociales de un país como el nuestro, en donde no arraigó jamás el espíritu cooperativo y de asociación. Pero las calamidades y los desastres de la patria han llegado á hacer insostenible ese desperdigamiento, esa falta de cohesión y solidaridad. Y como los mismos sentimientos palpitan en todos los pechos, y los corazones laten al unisono, las manos parece que se buscan y se estrechan. Los comerciantes, antes de ahora, pudieron hacer lo que hoy intentan, sumarse, organizarse y constituir un ariete formidable contra lo que ellos consideran demasías de un aborbente poder central. Después de todo, son los primeros en acometer la empresa de luchar por nuevos ideales. FACHADA DEL EDIFICIO) ONDB) SE CKLK BEA LA ASAMBLEA LA MESA PEESIDEXCIAL DÜEASTE LAS SBSIuKKS