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JEEUSAl. ÉN DESDB BL MONTE OLÍVETE A las tres en punto de la tai lf día 29, y siendo objeto de ui siasta recibimiento, llegaron beranos de Alemania á Jerusalén, visitando inmediatamente la iglesia del Santo Sepulcro. Esta basílica es el centro de todas las peregrinaciojies á Jerusalén. Se sabe que fué Santa Elena, madre del emperador GonstantinOj la que en el año 327 hizo edificar sobre la misma sepultura de Cristo la iglesia del Santo Sepulcro. El edificio actual es completamente distinto del que se alzó entonces; fórmanlo una gran rotonda rodeada de numerosas capillas é iglesias particulares de diferentes ritos. En medio de la rotonda se eleva la capilla propiamente dicha del Santo Sepulcro, que data de 1811. Mide ocho metros de longitud por cinco de altura, y sus detalles arquitectónicos desaparecen bajo la capa nutridifima de exvotos, lámparas, vasos, imágenes, etc. Bajo la cúpula de la venerable bat- ílica, siem. pre alumbrada por multitud de cirios, congréganse fieles y peregrinos de todos los países. Acaso en Jerusalén, lo mismo que en Eoma, sobrepuja á la verdadera devoción cierta especie de curiosidad mal contenida. La policía turca es la que vela y mantiene alrededor de la tumba de Cristo la paz entre los cristianos de las diferentes confesiones, Al entrar los emperadores en la iglesia del Santo Sepulcro fueron recibidos por loa dignatarios eclesiásticos de las religiones católica, griega y armenia. El patriarca latino, monseñor Piari, felicitó á los soberanos por los sentimientos religiosos que animaban su corazón, tanto más de estimar cuanto que en estos tiempos de indiferencia, ejtmplo tan alto producirá plansibU s crnsecuenoias para la consideración que merece el nombre cristiano. Terminó solicitando la bendición del cielo para Sus Majestades imperiales y para los pueblos que rigen. Terminaremos esta reseña con algunas noticias acerca de Jerusalén, ciudad panta ó sagrada de los cristianos y de los hebreos. Jerusalén, ciudad de la Palestina, Siria meridional, era, como es sabido, la antigua caj ital de la Judea; está situada á unos 800 metros de altura al S. SO. de Damasco, á unos 32 kilómetros de la orilla O. del Mar Muerto y á 50 kilómetros del Mediterráneo, sobre una meseta de suave pendiente hacia el Sur, y rodeada por los otros lados de profundos barrancos. La ciudad se alza f n el irregular triángulo que forman los valles de Josafat é Hinnon. Pr y montecillps la rodean por I lados, sobresaliendo el monte Olivos, el monte Escopo y el del Mal Consejo. El recinto amurallado, que data de 1534, tiene 13 metros de altura y varias torres y baluartes. Entre las torres merece citarse la de David, cuya parte interior parece resto de la antigua cindadela de los i reyes judíos. I Las principales vías son; la que conduce desde la puerta de Jaffa hacia el E. y que se llamaba calle de David en la época de las Cruzadas; la que atraviesa la ciudad de N. á S. entre las puertas de Damasco y de Sión; la Vía Do. orosa, por la que se va al Santo Sepulcro, y la calle Cristiana, que conduce también al Santo Sepulcro desde la calle de David. KL SANTO SEPULCBO LA TUMBA DB LA VIEGBN