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telégrafo, á la máquina de escribir y á los libros de comercio. Restaríamos al menos un. buen contingente al nutrido ejército de ciclistas, pelotaris, toreras y jugadoras de billar, verdaderaijubede profesiones más ó menos artísticas, que constituyen ía única manifestación del wmís) wo en Espafia. Aquí ni hemos tenido una Virgen Eója que calentara los cascos de nuestras mujeres, ni íuvimos para qué enteramos de las furiosas propagandas de Hugues le Eoux en favor de las libertades y derechos del sexo débil. Vivimos bien dentro de casa, todos contentos y tranquilos. Pero volvamos á nuestras telefonistas. ¿Cuánto ganan? La pregunta se la hará el menos curioso, con nada que se interese por la clase, i Gusta tanto saber cómo viven los demás, cómo se paga el trabajo de nuestros hermanos, cómo luchan por la vida los seres débiles, los desheredados de la fortuna, los pobres, en fin! Entran de aspirantas para aprender el mecanismo de los aparatos y cuadros marcadores, como es natural, sin sueldo. Una vez iniciadas, ascienden á supernumerarias, en expectación de destino; Llegan al servicio activo y disfrutan dos pesetas diarias. Ascienden en categoría y llegan á cuatro pesetas, que es el máximum de jornal que alcanzan. La Compañía Madrileña de Teléfonos tiene entre la Central y las sucursales de las calles de Zurbano y Princesa setenta y cinco señoritas telefonistas y una mitad más entre supernumerarias y las que están en prácticas. De lo mucho que necesitan moverse estas laboriosas y activas operarlas dan buena idea los siguientes datos que nos ha facilitado amablemente el director de la citada empresa, cuándo fuimos á obtener las vistas fotográficas que ilustran estas planas: Término medio de comunicaciones de la Eed al día 14.500; al mes, 435.000; al año, 5.220.000. Como el servicio es permanente, hay establecido un turno pacífico para las guardias de noche. El esfuerzo es grande en las que tienen necesidad de muchas horas de sueño. En cambio, para el elemento juvenil de la casa, para las niñas que están en la edad dichosa que según Pérez Nieva nace en una ilusión y muere en un desengaño para esas no hay violencia física ni contratiempo de ninguna clase por tener que pasar la noche en vela. Al contrario; muchas veces es pretexto para pasar divertidos ratos en unión de compañeras queridas, ó motivo y ocasión para hablar y comunicarse con el hombre en quien cifran todas sus aspiraciones de mujer espiritual y sensible. GABEIBL K. ESPAÑA Fotografías Franzen