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D. Laureano Figuerola, en el artículo que por clasificación le corresponde en SI Liberal, glosa la conocida frase del Cándido de Voltaire: Cíiltivemos nuestro jardín. Muy oportuna nos parece la cita del Cándido de Voltaire ahora que tanto nos preocupa el Cándido de Polavieja. Las letras de Cuba; tEl Sr. Romero Girón no ha podido asistir hoy á su despacho del Ministerio de ultramar por hallarse ligeramente enfermo. Será mareo. I Como no hace más que girar! Sensiblerías: En las inmediaciones de la Puerta de Atocha se promovió esta mañana un alboroto, á consecaencia de haberse opuesto el público á que los laceros se apoderasen de un perro. Asi somos. Nos duele en el alma que caiga en el lazo un pobre perro. El Sr. Gamazo sigue liándose á cachetes con la Instrucción pública. Reformas en la enseñanza del bachillerato. Reformas en la enseñanza del magisterio. Mas la famosa frase es algo prematura. No se apuren Voltaire ni D. Laureano Figuerola. Con el tiempo ¡ya cultivaremos nuestro jardín! Ahora lo que hacemos entre unos V otros es abonarlo. Y olvidamos que han de entendérselas con laceros peores nuestros fieles comisionados de París. Pdrece cosa hecha que los carlistas van á levantar un empréstito en Londres. Justo es confesar que no han pecado de tontos al elegir sitio. -Nada como Inglaterra para sacar dinero. Dice un corresponsal: La opinión pública censura el que las clases y marineros de la escuadra de Cervera continúen vestidos con los trajes que les dieron los yanquis, y que con ellos hayan hecho su presentación al capitán general del departamento. Reformas en la enseñanza de facultad. Y apunte usted otra, por si no vienen pronto las economías: Reformas en la enseñanza de los codos. En El Liberal nos están dando la- tas opiniones todos los exministros, Y en JEl Globo están exponiendo no menos latos pareceres todos los caballeros ministrables. La sección es socorrida y de macho aguante. Y ¿qué vamos á hacerle? ¡Como aquí no habíamos cortado trajes más que á los jefes! Primeramente, porque lo hay. Y luego porque los suscriptores que buenamente pueden cobrar, cobran. Y los que nOj! tan ingleses como antes! Porque ocioso es decir que todo español pertenece á uno de los gru pos apuntados.