Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EL DE VIGO Sr. Director de BLANCO Y NBGEO Muy señor mío y amigo: Tanto Be ha hablado y escrito estos días acerca de los desórdenes promovidos en esta ciudad á la llegada del León XIII, que juzgo de interés el envío de las adjuntas instantáneas y de un pequeño y exacto resumen de lo ocurrido en el muelle de este puerto la tarde del 15 del actual. El trasatlántico llegó á las ocho de la mañana, atracando junto al muelle y desembarcando en seguida los jefes y oficiales que venían en la expedición. La Cruz Roja y el pueblo de Vigo, que tantas pruebas de caridad y patriotismo vienen dando con motivo de la repatriación, aguardaban en vano el desembarco de los soldados, para quien habían traído víveres, ropas y socorros metálicos en abundancia. Una orden mal interpretada del gobernador militar, y las súplicas de un repatriado que pedía agua desde á bordo, colmaron la impaciencia del pueblo, que pidió á grandes voces el desembarco de los repatriados. Enterado del suceso el general Núfiez, gobernador militar de Vigo, acudió al muelle, y no pudiendo dominar á las maaao, penetró en el trasatlántico, desde cuya borda arengó á los amotinados, explicándoles lo ocurrido y anunciando que el desembarco total estaba ya ordenado por la superioridad é iba á verificarse en breve. Efectivamente; por medio de un plano inclinado colocado entre el portalón del buque y el muelle del puerto, comenzó de allí á poco la salida de todos los repatriados que conducía el León XIII. Con esto terminó el pequeño motín que tan diversamente ha sido comentado estos días. Aunque las líneas anteriores pueden servir de explicación á las escenas reproducidas en los grabados adjuntos, precisaré más dicha descripción añadiendo que en el número 1 se ve á las autoridades militares despejando el muelle de curiosos á la llegada del León XIII; el número 2 es el momento álgido del motín frente al trasatlántico; en el número 3 se ve perfectamente al general Núfiez de paisano arengando á las masas desde la borda del buque, y el número 4 es el comienzo del desembarco de los soldados, una vez apaciguado el motín. Este, por fortuna, no tuvo proporciones, ni mucho menos el alcance y significación que han querido darle muchos periódicos. E L OOEEESPONSAL. Fotografías de D. Damián Arbulo; Vigo,