Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EL SANATORIO DE MONTES- CLAROS VISTA GENEEAL DHL MONASTERIO Y HOSPEDEEÍAS ií í r A época de tanta desdicha patria como la que corremos estaba destinado transformar lo que fué siempre sanatorio de almas y puerto y refugio de pecadores, en sanatorio de enfermos. Y á buen seguro que no sólo del cuerpo, pues tanto como las heridas y ruindades de la carne duelen á los repatriados las punzadas que recibió su espíiitu en los reveses de una lucha tan sin fortuaa. Si la soledad del convento hacía de Montes- Olaros apropiado lugar de penitencia, el aislamiento de laa hospederías llena por completo las exigencias de la higiene de los convalecientes. Situadas en pleno bosque, que si no es cántabro, á escasos kilómetros de ellos está; en el arranque de la cordillera Ibérica, con una altura sobre el mar de 986 metros y una abundancia de cristalinas fuentes que forman arroyos sin número que se pierden apenas nacen en el no escaso caudal del Ebro, que bordea la sierra de Soma- Loma, donde tiene su asiento Montes- Claros, difícil sería encontrar lugar en que se dieran con tal riqueza las más opuestas condiciones del paludismo, que han de curar tan puros vientos y tan rientes paisajes. Venérase en Montes- Claros una virgen, de la que aprecian los campurrianos, más que la forma tosca y sin arte como las que del siglo X se conservan, la protección que al valle en general y á sus devotos en particular viene dispensando la efigie desde que una mafiana del otoño de 1178 la descubrió un pastor en la gruta que la sirve de altar natural, y sobre la cual ha erigido la piedad primero una modesta capilla, y luego, por los aQos de Uil, el templo en que hoy se la rinde culto. Colocada bajo Rea! Patronato por Fernando III, estuvo serñda por ermitaños y capellanes, hasta que Carlos II la cedió á j t? J íf APUNTB DBL BOSQUE