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Us La indiferencia política y religiosa de nuestro siglo es tal vez la causa de que ras y subalternas prendan y arraiguen con loca vehemencia en algunos hombres trafio que veamos sentir al numismático por sus monedas, al bibliófilo por sus lí ta por sus sellos y demás bagatelas amor tan desmedido, que nadie lo muestra gión, ni por su familia, ni por su patria. ciertas pasiones rapor lo cual no es exbros y al coleceionisigual ni por su reli u? r h o t i r A T Ribagorza, pertenecía á esta calaña de gentes- dedicábase el buen hombie á coleccionar monedas antiguas, y por ellas derrochó todas las modernas que le legaron sus padres en herencia y las que pudo ganar con su trabajo. ws on bus paares en d Í Í V ciertas urnas de cristal en forma de pupitres, en cuyo fondo estaban, cronológicamente ITTrL f T f f tiguas de fenicios y griegos hasta las de principios del siglo XIX. Allí permanecía extasiado largas horas, con los codos sobre los bordes de las urnas y la vista fija en las monedas ae que habrían sido objeto, causa y testigos. Cuando alguien le visitaba, D. Tadeo le conducía presuroso ante su colección, abrumábale con minuciosas expUcaClones sobre cada u n de aquellas monedas, ahuecaba la voz con cierta solemnidad al hablar de las mis antigua! encarecía su mérito ponderaba los sacrificios que se había impuesto para adquirirlas, y su amorpropio de co ec cíonista y su vamdad de hombre se desahogaban rebosando en sus labios ante el estimado tesoro Vivía con un sobrino suyo que, aparte del amor que tenía D. Tadeo á su colección, en él cifraba el único afecto de su vida. Desde muy tierna edad estaba en su compañía y le amaba como á hijo, porque una hermana u y a m a d í e L Í S t í S T T T 7 accediendo á ello el numismático con solicitud p a t l n a l Llegó al fin el día en que el sobrino cumphó dieciocho años, acercándose el momento de caer soldado, con el grave nZtTt Z F- T? j -tud y agotaba nuestra r i q e l! D. Tadeo, hallándose cemdoá escasísima renta, la cual lapenas le bastaba para vivir con su sobrino, no podto dls