Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EL TORPEDO DAZA i ¿g k. gg- SWS, H Con el título de torpedo h a bautizado la gente el invento del señor Daza, qne, entre paréntesis, n i es boticario, ni natural de Yecla, n i hace cohetes. Pero la masa es así; de u n sitio, de cualquier parte brota u n a fantasía; la i fantasía crece h a s t a tocar en el absurdo, pero se la reviste d e tal manera, IjMfr ííi con tales caracteres, que n o parece sino q u e la verdad acaba d e salir del pozo fabuloso con u n espejo de cuerpo entero para que en él se asomen los incrédulos. Lo que imagina la gran cabeza del pueblo puede m á s que la propia realidad; perros chicos h a n sido y serán siempre los leones que s defienden el reverso d e las monedas d e cobre; torpedo será toda la vida el tóxpiro inventado p o r D. Manuel Daza; Tóapiro, q u e n o quiere decir otra cosa qae fuego envenenado, según se desprende del significado griego tox, 9 i í TM r t y veneno, y piro, fuego. Otro movimiento d e simpatía, como el d e Peral se inicia ahora en estos días al calor del nombre de Daza; los periódicos traen y llevan, barajando este n o m b r e e n sueltos misteriosos, y como n a d a h a y peor que el andar á ciegas, la falta de noticias concretas, exactas, hacen medrar la fábula; y así como h a y quien cree firmemente que el invento del Sr. Daza es u n cohete con su correspondiente caña y todo, hay otros que suponen sea u n enorme aparato d e guerra que aplasta ciudades y destruye con su D. MANUEL DAZA poderoso radio d e acción continentes. De a h í q u e el director d e esta Revista, juzgando, como siempre, con su privilegiada oportunidad que éste t a n interesante invento estaba hoy sobre el tapete, como suele decirse, m e encomendó la misión d e solicitar u n a entrevista del hermano del inventor, D Antonio Daza, que reside e n Socuéllamos, para cuyo pueblo salí e n los pasados días, donde á los pocos momentos d e llegar pude satisfacer este deseo gracias á la amabilidad d e este señor, que salvando, como es natural, todo lo que á la p a r t e secreta del invento y á su mecanismo y modo d e funcionar atañe, m. e comunicó lo que á continuación refiero, ateniéndome en u n todo á s u s palabras. El proyecto del Tóxpiro fué presentado al general Azcárraga por su inventor el d í a 12 d e Junio del año pasado. El entonces ministro d e la Guerra accedió á que se celebrara u n a entrevista, á la q u e asistió el general d e artillería Sr. Verdes Montenegro. De esta primera visita quedaron bien impresionados el ministro y el general; tanto, que dispuestos á ayudar al Sr. Daza de u n a m a n e r a eficaz, por u n a Real Orden se dispuso que en Sevilla se le dieran al invent o r toda clase d e facilidades para la construcción del aparato. Tardó mucho tiempo el Sr. Daza e n ver cumplidos sus deseos, y hubo én Sevilla algunas dificultades para l a construcción. Volvió el inventor á Madrid, no queriendo aceptar subvención ninguna para la construcción. E n Murcia se hicieron las operaciones d e carga, y allí se llevaron á cabo las pruebas d e velocidad. Los artilleros que presenciaron las operaciones salieron m u y satisfechos del resultado. Posteriormente, y e n época m u y cercana, se practicaron experiencias e n Madrid e n el campo d e tiro, y debido á algunos defectos d e fundición, pequeños inconvenientes naturales en u n proceso t a n difícil coma lo es siempre el d e u n invento hasta llegar á su grado d e perfección, n o alcanzaron las pruebas el justo éxito que todos esperaban, por lo que el Sr. Daza recogió del Gobierno su proyecto y los planos y realizó nuevos trabajos p o r su cuenta, p o r lo visto t a n acertadamente y con tal destreza, que según carta fechada e n Cádiz, carta recibida por su hermano el 12 del presente mes, se realizaron e n dicha ciudad nuevas experiencias con u n resultado absolutamente satisfactorio, según h e podido confirmar por su lectura. Por lo que respecta al invento, añadió el Sr. Daza, n o fué d e larga gestación, sino idea ocurrida en el mes d e Abril del año pasado. L a base del invento está e n la electricidad; n o es, en su parte de concepción, sino la aplicación d e cosas todas conocidas, u n a reunión de diversos aparatos d e guerra. Tiene la ventaja sobre los cañones de n o tener como éstos n ú m e r o fijo d e disparos, y respecto al alcance, los duplica. P u e d e n construirse proyectiles de todos los calibres, desde el mayor hasta el d e fusil. Respecto á la forma, se trata simplemente d e u n proyectil cónico, aéreo, cargado de materias explosivas y con unas aletas, disparándose eléctricamente desde u n aparato especial donde se aloja. E s exacto que haya estado á bordo del Pelayo; e n estos monientos la m á s exquisita prudencia aconseja n o decir el punto d e su residencia, n i aunque nosotros d e ello tuviéramos conocimiento lo habíamos d e manifestar. El Sr. Daza es u n hombre exclusivamente dedicado á la ciencia, á, la mecánica; n i conoce otras ocupaciones, n i tiene ma, yores recreos que los que le proporcionan los libros d e estudio. Antes d e ahora e r a conocido en el extranjero por otro invento muy notable: el de un aparato eléctrico para perforar pozos artesianos, por lo que le nombró miembro honorario la Academia d e Inventores d e París. Con decir á ustedes que el Sr. Daza es natural d e Alhama d e Murcia, que se casó el año 81, q u e tiene cuarenta y seis años, y que el ministro d e la Guerra actual le propuso q u e cediera el invento á beneficio de España, por lo que se le concedería u n a gran cruz, h e dicho todo lo que sé del Tóxpiro y de su autor. Y el que quiera saber m á s que vaya a Socuéllamos, donde le contundirán con toda clase de atenciones D. Antonio Daza, D. Saturnino Medi- K UN DÍA E N SOOUÉLLAMOS J W n a y D. Antonio P a r r a s De lo que d a fe LUIS G A B A L D Ó N EL H E R M A N O Y AMIGOS D E L SEÑOE D A Z A LEYENDO UNA OAETA DEL INVENTOR Fotog. Trigo; en