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ETRAS. f. Los periódi eos han sacado la moda electoral de adjudicar á los candidatos que lu chan una inicial para significar sus ideas po líticas. Ele marca liberal cuando no lo dice un chulo, porque entonces vale tanto como eso! i Ce se dice de los conservadores y de los carlistas, dando ocasióa á confusiones tratándose de los Sres. Pidal y Sánchez Toca. Erre en los republicanos mientras duran las elecciones, porque en épocas normales R es D. Carlos, excepto para el conde de Peña Ramiro. J significa independiente, no indigno, ignorante ó imbécil, y Eme ministerial, aun siendo M grande. Y esto de catalogar á los diputados por letras tiene en la práctica sus correspondientes quiebras. Hombre, dice el redactor de un periódico, se me ha quejado Fulano de que le hemos puesto en la I. Hay que rectificar llevándolo á la M. t Se le lleva en el siguiente número, y Fulano respira tranquilo. Al ñn y á la postre, todas esas letras quedan reducidas á dos: Eme (ministerial) y O (oposición) El Gobierno, al hacer el balance de la jornada electoral, dice: Vienen de O veinticinco diputados, supongamos, y de Eme quinientos cincuenta y seis (ó los que sean) Pero siempre en nuestro sistema parlamentario la Eme es la que triunfa. Y aunque se nos tache de profetas, como Dios no lo remedie, en esa letra acabará el régimen. USIDOR. m. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua lo de fine así: Criado de las cofradías que sirve para avisar á los hermanos las fiestas, entierros y otros ejercicios á que deben concurrir. Aprovechemos esa de flnición académica para el muñidor electoral diciendo de él; Criado de los gobernadores ó los caciques que sirve para avisar á los electores que si no votan al candidato ministerial, todas sus fiestas parecerán entierros, y los ejercicios á que concurran, ejercicios de fuego en los cuales ellos serán los blancos, aunque los pongan de oro y azul. El muñidor es el mono sabio del cacique. Este pone la pica en la urna, y el muñidor le lleva del ronzal. Cuando el cacique es alcalde, el muñidor es secretario del Ayuntamiento. Un cacique puede existir sin muñecas, pero no sin muñidores. Estos son, en realidad, los remos del cacique. Ningún cacique que se estime puede hallarse satisfecho si no tiene cuatro; algunos tienen más; menos, ninguno. UCHERAZO. m. La palabra más genuínamente castellana después de la de pronunciamiento es la de pucherazo Aquélla va pasando ESA. m. Autoridad que ya de moda; ésta florepreside la votación en cerá mientras exista el cada Colegio, y mueble régimen parlamentario que soporta toda la va (que nunca ha existido) jilla de un banquete en España. electoral, entre cuyas Dar pucherazo á un piezas- -las de la vajilla- -abundan los arte- candidato, de oposición por supuesto, vale tanto como factos destinados á en- romperle la urna en las narices con todos los votos denjuagues. Cuando en un tro. Si muchos de ellos eran á su favor, ese peso más ten. Colegio electoral sobre- drá sobre sus narices; pero no pase apuro por ello, pues viene rm conflicto, el dado el pucherazo, todas las papeletas á su nombre y dePresidente se levanta airado y descargando puñetazos positadas por sus amigos se convertirán en candidaturas dice: I Aquí no hay más autoridad que la Mesa! y hun- del contrario, de suerte que en la descalabradura no habrá intervenido ninguna persona de su amistad, y esto de la que tiene delante. A las dos de la tarde se suspende la votación para que siempre es un consuelo. coma la Mesa. ¡Comer la mesa! exclamará algún lector El pucherazo se puede dar volcando el censo á favor pío, suponiendo que haya ya lectores que píen, salvo el del candidato del Gobierno, porque el censo electoral se ministro de Estado. Sí, señor, ¡comer la Mesa! Las elec- vuelca siempre. ciones constituyen en nuestro país un disparate tan gran No hay armatoste menos equilibrado; en cuanto se de, que cuando se verifican, comen las Mesas. Eso sí, los descuidan las oposiciones, ¡zas! ya está el censo volcado españoles ayunan todo el año; de modo que se podía de- por el candidato ministerial. Ni que éste fuera un bache! cir de España cque es una nación en la cual las Mesas Y á la verdad, los candidatos ministeriales unos lo son, comen alguna vez, pero los ciudadanos nunca. otros lo parecen, y los demás ambas cosas. Una forma brutal del pucherazo es la de tirar la urna La Mesa come, la Mesa toma cafó y la Mesa fuma puro, y se come toa votos contrarios, y se fuma los candida- por la ventana, procedimiento que no recomendaremos á toa de oposición. Todo eso hace la Mesa; y además des- ninguna Mesa. Basta con que se guarde aquélla en los caempeña papel tan principalísimo en las elecciones, que jones. Otra forma suave y diplomática, es ofrecer al amino vacilaríamos en definir éstas de la minera siguiente: go del Gobierno el acta en blanco. Se escribe en ella el Elecciones. Acto de sentarse á la Mesa el ministro de la nombre del electo diputado, y resulta el acta en lila. El Congreso la aprueba inmediatamente. Gobernación Y el actual tiene buen saque I GiNÉs DE PASAMONTE