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LA EXPLOSIÓN DEL MAINE Acaso desde la muerte de Maceo no registra la crónica de la guerra de Cuba suceso tan sensacional como la explosión del acorazado norteamericano Maine, recientemente ocurrida en la bahía de la Habana. Suele la fantasía popular adelantarse sobrado á los acontecimientos, y así los que tras la muerte del jefe mulato vieron la paz en ciernes, dieron por segura é irremediable la guerra con los Estados Unidos apenas ccilrrida la gran catástrofe del Maine, OAPiTÁlí S I U S Ü E Í Realmente el suceso, casual á todas luces, no podía, sin embargo, ocurrir en época peor. COMANDAOTE DEL MAINE Nuestras relaciones con los Estados Unidos eran tirantes como nunca, no sólo á consecuencia del incidente Dupuy de Lome, sino por la misma presencia del barco norteamericano en la Habana; teníase por seguro que la prehea, jingoísta sacaría del suceso todo el partido posible; estaba próxima la llegada á Nueva York de nuestro crucero Vizcaya, que podía ser objeto de cualquiera manifestación peligrosa por parte del exaltado populacho norteamericano, y, en fin, las propias fiestas del Carnaval podían dar margen en Madrid ó en provincias á cualquier incidente que, empezando en broma carnavalesca, acabase en serio conflicto internacional. Por todas estas causas compréndese la zozobra reinante en las esferas oficiales en los primeros días siguientes á la catástrofe de la Habana. Hoy, y en buena hora sea dicho, parece que se han despejado tan densos nubarrones. Él Gobierno yantée no se ha dejado llevar por los m os, el Vizcaya ha estado tranquilamente en Nueva York, las autoridades de la Habana están portándose con prudencia exquisita, y, en fin, los informes periciales dados por los buzos después de reconocer los restos del Maine robustecen la versión que desde el primer momento dieron todos los españoles: sólo un accidente casual é interior pudo producir catástrofe tan horrible en barco tan bien defendido de agentes exteriores como lo era el acorazado norteamericano. Mucho discuten y discutirán los técnicos acerca de las causas probables de la explosión é incendio subsiguiente que dieron lugar á la inmersión del barco norteamericano Lo más probable es que á vuelta de discusiones científicas, repitan los electricistas y hombres de ciencia versados en estos asuntos él consabido coro de los doctores de El rey que rabió. Repetir aquí las versiones dadas al suceso por los marinos de aquí y de allá sería hacer interminable esta nota, encaminada no ciertamente á poner en claro el asuntó, sino á dar á nuestros lectores las notas gráficas que nos han parecido más curiosas de entre las escenas que todavía trae acerca del tema la prensa ilustrada que llega á nuestras manos. Los grabados que sirven de cabecera á estas líneas son copia de la información gráfica del Wew York Herald y reproducen el retrato del comandante del Maine y la cámara de torpedos de dicho barco, donde se supone pudo ocurrir la explosión acerca de la cual tanto viene escribiéndose estos días.