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can el número muy alto, porque los números altos salen siempre, según éi cree. Otros un número chiquito, porque al peluquero Prats le tacó el gordo en el número 23 y á una criada de c D. Fulano en el número 1. Para combinar la suerte de muchos con la cantidad de cien duros, se forman sociedades y se toma un billete entre cien personas, y entran á la parte desde la duquesa hasta el barrendero, desde el que pone diez duros hasta el que pone dos tristes reales; y hay el billete del café Tal, y el del teatro Cual, y el de las monjitas, y el de los H telegrafistas, y el de los dependientes de la Funeraria, y el de los e m p l e a d o s del Ministerio La ilusión de ganar tres m i l l o n e s con cien duros es universal, y piden décimos de la lotería ur española desde París, desde Londres, desde Viena, desde San Petersburgo. Los españoles tenemos el arte de contagiar á toda Europa de nuestros vicios, Ya hemos metido á los franceses en eso de los toros; ya van pidiendo todos los años billetes de la lotería; acabarán por pedirnos brigadas de golfos y piezas por horas I ¿A. quién le toca el premio gordo? La suerte es loca. Tan pronto es á mx extranjero que al pasar por Burgos se lleva un puñado de billetes, como sucedió hace tres años, tan pronto es á una sociedad de criadas y ayudas de cámara; un año le tocó al general Cassola y otro al salchichero de mi tierra. Eara vez cae bien, es decir, de una manera providencial Pero miento, porque recuerdo ahora el caso ocurrido en mi tierra hace muchos años, y no se me ha olvidado todavía. Eran dos hermanos. Tomó el mayor un billete en Vitoria (porque era vitoriano) y vino á Zaragoza y le dijo á su hermano pequeño; Eate billete es para los dos. Cayó en aquel billete el premio gordo, y el hermano pequeño, tan contento, fué á ver al mayor y á reclamar su parte. ¡Miserable humanidad! El hermano mayor se negó á darle nada. Llorando, no por el dinero, sino por ver en su hermano acción tan negra, se fué á su casa el engañado y volvió á su trabajo de zapatero, pidiendo á Dios que perdonase al que así le trataba. Y puso sus ahorros de la semana en otro billete ¡y á la extracción siguiente le tocó el premio á éll Y de esto se habló mucho, y se hicieron novenas á la Virgen, y los dos hermanos fueron ricos; y se casaron y tuvieron muchos hijos EüSEBio BLASCO DlüUJOS DK H Ü E E T A S d