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Mfrf. r- y. ti T w r T L CISNE V, Por las verdosas aguas del estancpu tranquilo, noble, grave, reposado, cual blanca embarcación, el viejo cisn va su regio Fastidio paseanilo, sin ver que de la orilla le llaman los muchachos, que tal vez le contunden con la villana turba de los ¡jatos, la cual nunca se niega de la gente infantil á los hahigos. De sus recuerdos vive sólo en la alberca el cisne ccntenai- io, no del an que le arroja de bniosna, sin conocer quién es, el vulgo gárrulo. Vive de sus memorias, que le impulsan á erguirse con orgullo aristocrático y á seguir lentamente su majestad callada paseando. Recuerda un feliz siglo, creación soberbia de los vates clásicos, en que, fingido cisne, el padre Zeus, de la gracio. sa Leda enamorado mezclaba, coa asión devoradora, lo divino y lo humano, sometiendo hombres, dioses, bestias, plantas, de Amor fecundo al poderío niágico. Recuerda que, después de muchos siglos, cierto día avanzaba remolcando, veloz como las flechas, en un ligero esquife, por el lago, á Lohengrin, el bravo caballero del castillo feudal de Monsalvato, con su armadura de brillante plata que relucía a! sol noble v gallardo, más que en la luz mortal, de la fe pr ra en el divino res liuulor bañado. Por las verdosas aguas del estan ue sigue sin rumbo el cisne solitario, que eclia de menos sus brillantes días, y al vei se confundido con los patos en este jiavoroso desconcierto que todo lo domina, resignado, tiende el cuello Hexible y ondulante, jíronto á cvlialar su moribuudo canto. K. ÍJAVAllRO Y LEDESMA Diuujo 1 1 IU; KKT. S 1! A i H -r- v- cí