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EN LA EXPOSICIÓN Al que asó la manteca no sólo se le ocurrió esa idea luminosa, sino otra por el estilo, verbigracia; la apertura de una Exposición en Madrid á comienzos de invierno, cuando todas las cataratas del cielo se abren sobre la corte y el viento del Guadarrama arroja sobre la cuarta plana de los periódicos abundantes y saneadas esquelas de defunción. A mal tiempo, buena industria. Si en esta época del año tienen lugar las carreras de caballos, ¿por qué no celebrar también junto al Hipódromo esa gran carrera de obstáculos de nuestra industria altra vés de las lagunas de los aranceles, de loa setos vivos de nuestras aduanas y de los muros de cal y canto de nuestras tarifas? Tal fué sin duda el razonamiento del Gabinete conservador, que nos legó la Exposición otoñal de Industrias Modernas juntamente con el déficit de la Hacienda y con la maraña diplomática que en vano trata de desenredar don Pío, haciéndose un ovillo poco á poco. Para el acceso á la Exposición se dan al visi ante toda clase de facilidades. De tranvías no se hab. e. Cada, media hora sale uno de la Puerta del Sol, y no es coí a de aumentar el servicio por Exposición más ó menos. La empresa es escéptica y no cree en industrias ni en zarandajas creadas, introducidas ó desarrolladas al amparo del vigente arancel. En cuanto á las berlinas de punto y otros tejidos, casi todas ellas están monopolizadas por la mayoría de los expositores. No hay, por consiguiente, otro remedio qne emprender á pie la caminata hacia el Hipódromo, con barro á la ro. dill con lluvia hasta loa huesos y sin más amparo que el del arancel, como las industrias modernaa. Verdad es que lo primero que encontráis en la Exposición al entrar en ella con la lengua fuera ea una colección de coches de todas clases, desde la calesa de nuestros mayores al cochecito de mano de nuestros menores, y desde el mail eoach de carreras hasta los carruajes de tranvía, flamantes y sin estrenar. ¿Verdad que esto es una monada? -Una verdadera monada, responde el visitante, que no ha encontrado un coche en todo el camino. Los dos tranvías expuestos en el salón de actos llaman la atención de las gentes. Están parados por la electricidad. Pero no consiete en el motor su principal mérito. La verdadera virtud de estos coches (aunque no conste en el Catálogo) es que no han atropellado á nadie todavía. Recorriendo luego las naves (porque allí hay naves, señor mi nistro de Marina) vais viendo poco á poco todo lo que la industria da de sí: telas, armas y libros; artículos de comer, beber y arder; metalurgia grande, metalurgia chica y metalurgia mediana; papeles imitando cueros; pastas imitando mármoles; mucha imitación; una verdadera monada, como antes dije. Hermoso es el progreso, sin duda, aunque sea mirado desde lejos, quiero decir desde el Hipódromo; pero ¿no h biera resultado más interesante, más característica y más española uña Exposición de Industrias viejas? Sobre que en ella podrían figurar los cueros de Córdoba, las espadas de Midrid, los paños de Béjar, los encajes de Almagro, la alfarería morisca de Manises y tantos otros productos característicos, es probable que la representación oficial pudiera ser, si no más brillante, más variada que en la actual Expodción. Figuran en ésta únicamente los ramos de Guerra y Marina, lo cual quiere decir que les demás departamentos ministeriales no cuentan con nada que pueda presentarse en una Exposición modernista. En cambio, si se tratara de una Exposición de Industrias viejas, boca abajo la iniciativa particulari Donde estuvieran las legendarias planchas de nuestra diplomacia, harían mal papel la grande y la pequeña metalurgia de Asturias y Vizcaya; donde se presentaran los yerros tradicionales de nuestra política ultramarina, habrían de retirarse los herreros y forjadores más afamadas de Segovia y Madrid; y toda la famosa alfarería nacional, la de Triana en Sevilla, la de Muel en Zaragoza, la de Manisea en Valencia y la de Alcorcen en Madrid, tendría que hacerse añicos ante la variada y curiosa colección de puoh presentar el ministro de la Gobernación para que juzgase el cuerpo electoral.