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CANTARES Por más que sea mentira, dime que me estás queriendo. Así entretendré mi pena, aunque güerva á sufrir luego. Loa ojitos de mi cara no briyan como otras vesea. Tú los has entristesío I Qué malas entrañas tienes I Si fartas á tu palabra, premita Dios que naufragues, y los peses te devoren en er fondo de los mares. Déjeme se lo pido que naide cuando le usté, maresita, á usté por Dios: toma alimento ajoga er doló. Dame una puñalaíta que er corasen me deagarre, pero no me des selitos: I por la salú de tu marel ¡Pensar que estoy en er mundo donde habita er ser que adoro, y que él pertenese á otra y yo pertenesco á otro I Cuando Dios te yame á juisio, ¿qué le vas á oontestal? Yo no ceso de pensarlo ¡y en qué apuro te verás 1 Es una cosiya triste la balansa del querer. Cuando una sube, otra baja, y nunca están ar nivé. Dan las tres y dan las cuatro, y dan las sinoo y las seis, y toitas me sorpreiuJen cavilando en tu querer. El amor correspondió alabansa no merese. Lo grande 63 morir queriendo á quien no nos lo agrádese. Er día qu a mí me entierren, ¡siquiera por caria! ven á mi seporturita, que quiero oirte yorar. Mira si es triste mi suerte, que sabiondo que me engañas, en lugar d aborreserte, la sangre de mis entrañas daría, niña, por verte. Fotog. Fvanzen Lo que tú has Jecho conmigo, contigo lo hubiá yo Jecho. Lo que á mi me desespera es no haber sío er primero. Ya estaría bajo tierra á no ser por la esperansa de verte yamar un día á la puerta é mi casa. Dejarla que brinque y sarta. jSi ha de gorver á mi vera cuando no la quiera naide! Te darán mucho parné: pero alma como la mía, ¡esa no hay quien te la dé! ¡Mirar si yo la quería I Porque eya s alimentara, me queaba sin comía. Si pa gorver á mi vera mi sangre se l antojara, con un cuchiyo m abriera y ar punto me desangrara. ¿De qué me sirve er dinero, la liberta y los honores, si no tengo á mi verita el ángel de mis amores? Si güerves, no te presentes de repente elante é mí; preséntate deapasito, pa que lo puá resistir. ¡Malhaya quien trajo ar mundo la semiya der querer, qu ha emponsoñao mis venas y no me pueo valer de duquitas y de penas I Cuando estás tú desdeñosa, mira si es querer er mío, que m agarro á las paéres porque se me va er sentío. ¡Mira si soy infeliz I Te quiero más qu a mis ojos, ¡tú no me quieres á mí I ¿Pues no soñé que venías y me cogías la cara, y yorando me desías: ¡Aquí estoy I ¿No me yamabas? Lo que tú has jecho conmigo ni con la muerte lo pagas. ¡Echarme ar cueyo los brasos y matarme por la espardal ¿De qué te sirv- e poner mil leguas de agua por medio, si libre no t has de ver der cariño que te tengo? ¿Cuándo t has de convenser? No te odio porque m orvíes, aunque me duela muchísmo. Sé que más pronto ú más tarde hubiá yo jecho lo mismo. SOFÍA ROMERO PKTMERA ACTRIZ DEF. TEATRO ELDORADO