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LA FERIA DE VALENCIA Casi todas nuestras modernas ciudades levantinas fueron coloilias fenicias y griegas, y más tarde cartaginesas y romanas; allí fructificaron las semillas de las primeras civilizaciones de Europa, y todavía en las fiestas y regocijos de estos pueblos, como en la feria de Valencia, palpita la laermosura del genio pagano, idealizado con las grandezas del Cristianismo y embellecido con remembranzas de las costumbres árabes, Víctor Hugo llamó á Valencia la ciudad de loe cien campanarios y en verdad que forman sus monumentos y su caserío conjunto sorprendente cuando vemos elevadas aquellas cien torres de granito sobre la masa informe del poblado, que se extiende por la ribera del Turia, recibiendo de una parte los perfumes de la vega, y de la otra las brisas de los mares. gjj la cabalgata que- -i en los días de feria se celebra. Valencia re cuerda sus costumbres y sus tipos populares, llenos de gracia y originalidad artística; expre siones regionales por donde antes se mostraba el perfil moral y la condición peculiar de cada provincia, y que ahora se van amortiguando y obscureciendo por el carácter centralizador y unificador de los modernos tiempos, de tal suerte, que ya no existen el tabaler, ni el donsainer, ni la llauraora, ataviados con los trajes con que se representan en las fotografías que ilustran estas páginas. Los hombres de la huerta apenas conservan rastros de sus antiE L TABALKK Y E L DONSAINJÍK LA LLAXJKAORA