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MAN VIÍLA (Sra. Perales) PEPA (Sria. Pino) ESCENA X I V PEPA y MANUELA con la rasera y el botijo. MAJÍUELA. -iFría como la nieve I I De la fuente del Berro I ¿quién la bebe? P E P A -l Adiós I Ya está aquí ésta; pues hoy no tengo yo gana de fiesta. yí. (Acercándose al puesto y parándose luego junto á él. ¿Quién la quiere? iFresquital P. -1 Ay qué barbaridaz, y cómo grita 1 M. -Si grito es porque puedo: la que canta ps porque no le duele la garganta. No soy como otras yo, que lo hacen todo á la ohitacallando y á tu modo. P. -Ks verdad, yo no grito; digo todaí las cosas muy bajito. J 3 so prueba lo bien que me conoces; s y enemiga yo de hablar á voces. W. -Pues yo sí grito, hasta quedarme ronca. P. ¿Tú quieres, por lo visto, que haya bronca? M. -I Ay I I Me es indiferente I (Pregonando con más fuerza y casi al oído de Pepa. I Agua y azucarillos y aguardiente I P. -Oye, Manuela, apártate del puesto y sigue tu camino. M. ¿Temolesto? P. -Sabes muy bien, pues sus lo dicen ante? que á toas las aguadoras ambulantes sus está prohibido pasar por donde hay puesto establecido. M. -I Con lo que tale ahora I Pues ya no vengo aquí como aguadora. Ya dejé la vasera; (Dejando la rasera sohre el banco. ya soy una señora cualisquiera, y como cualisquiera parroquiana me siento aquí porque me da la gana. (Se sienta en un taburete del aguaducho. Ya ves tú si es sencillo. i Un vaso de agua con azucarillo I (Dando unas palmadas. P. -Manuela, mira bien lo que me dices, que se me van hinchando las narices, il. -Pues úntate colcrén, ú lo que sea, porque no sabes eso lo que afea. P. -i Servirte yol (Yendo iracunda hacia Manuela. M. (Levantándose. Tienes razón sobrada, que tú á mí no me sirves para nada. P. -Ya sabes tú que en todos los terrenos valgo cien veces más; tendría á menos el armar yo contigo una disputa. M. -Pues, hija, mi que fueras la Canuta I P -Yo soy quien soy, y tú eres lo que eres. Y mira tú, si quieres, ya que vienes á hacerme estas visitas, que nos digamos cuatro palabritas, bien sabes dónde vivo; veste á casa, verás si te recibo; ú bien yó iré á buscarte, y nos iremos á cualquiera parte; pero aquí, junto al puesto y con la gente, por fuerza he de aguantarme, aunque reviente. M. Yo tengo que perder. ¿Tú? iQuíál I Ni esto I P. -M. -Te digo que te apartes de mi puesto. -iNo, te das poco pisto 1 Estás muy orguUosa, por lo visto, porque tu hombre ya pica en el verano, P. y porque le dan bombo en El E- n mo, y en Él Tío Jindama, y en La M. -Jíso es lo que tú tienes; mueha Lidia envidia. P, -Si yo te lo he cedido buenamente. M. -En cuanto él te dejó. P- -J Y á ti Vicente I M. -Entonces, pata. I Claro I P. -Y yo te digo: si ya no tiene ná que ver contigo, ¿pa qué hablas de él? Y torna, y vuelta, y dale, y decir que si vale ú si no vale, que si va y que si viene, y si tiene contrata ú no la tiene (lo cual que al cabo nada siniflca) M, y si pica ú no pica I Pues sí pical I Y que tengo yo tiempre cinco duros P. pa que él pueda salir de sus apuros I doy la M. -1 Caramba! Pues te no sacoenhorabuena; yo, hay noches que pa la cena. P -Ni te hace falta. Al ver cómo te portas, te hartará él de chuletas y de tortas. M. ¿A mí? P. No te sulfures; M. -P. pué dártelas quien menos te figures. ¿Vas á ser tú, hija mía? M. -Pues cosas más difíciles habría. P. -I No estás poco valiente! ¡Porque puedo! ¿Tú te has creído que te tengo miedo? M. -I Vaya, y cómo te creces I P -I Yo valgo más que tú cincuenta veces I En todas partes hay, pa que lo sepas, M. Manuelas de alquiler, pero no Pepas I P. M. -1 Maldita sea! (Aparecen dos guardias. P (Señalándoselos á Manuela. (i Que no hables en voz alta! M. (Mu ¡f bajito hasta el fin déla escena. (Siempre éstos llegan cuando no hacen falta. (De buena vienen ellos á librarte. (Cuando no estén, yo volveré á buscarte. (I Cuando quieras I 1 Ya estoy como una fragua! -1 Agua, aguardiente, azucarillos, agua! (A grito pelado. (Váse)