Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
I LA CARTERA P e r s o n a j e s CLARA, diecinueve a í i o s ENRIQUETA, t r e i n t a y d o s f l; g I Cr. ABA. -Si te (ligo que no debe tardar sil venir. Aguarda un instante. ENKIQÜBTA. -U n instante íK S uaí 5 HHHi 9 H K HP m HH HE fc, m M l B B B H E XÍ- JJHH BS P V: I lili- -I 1 i TM B No te quejarás; eran las tres cuando vine í CLAEA. ¡Después de dos años y d e tantas cosas! Todavía no estamos en í debes muchas visitas m á s largas que ésta y muciías conüdcncias l l y liice j o el gasto. ExBiQUET. V. -lira natural que lo liicieras. Hoy eres t ú más rica que j O Kica d e ilusiones, d e esperan as, d e amor Yo estoy arruinada ¡Poljre í M I S JiJ I JlflmM HMHfe 1 1 1 1 I I I BE D B- 1 HK HÜIE H BBBi R de mi! OL. KA. -La nuiertc es un acreedor j jg jjf, pexdona. Pero 1 e lias quedado viuda arruinada como tú dices, i vcu, i Uü aún puedes reponer tu caudal. KsKiQfKTA. -i Ie asustan las empresas Viviré atenida á mi viudedad: clase pasiva (Pcmsa) ¿Sabes que tarda muclio ose caballero y no podré esperarle? CLAKA. -Sí que tarda. ¿Dónde estará? ENEICH ETA. ¿Dónde estará? CLAKA. ¿Por qué repites mi pregunta, así como preocupada, como si t e líítf t K BP l H B I HE T I dado en qué pensar? ENKIQUETA. -Porque era una pregunta y nunca debe una preguntar ¿Dónde estará? ¡Si supieras las veces que yo he preguntado eso mismo I C L A K A -Y yo. ¡Y lo preguntaré t a n t a s! Como toda mujer enamorada. Minuto por minuto quisiera yo saber en dónde está y lo que hace y lo que piensa ENRIQUETA. -No quieras saber E n amor, como en Rehgión, el saber está muy cerca de la herejía. C L A K A ¡Bahl Como yo no había de saber nada malo de Carlos líxEiQUETA. ¿Le conoces á fondo? CLAKA. -Su corazón no tiene secretos para mi. lÍNKiQUETA. ¡Su corazón! ¡Pobre Clara! Y o también creía que el corazón d e Pepe era todo mío, que no tenía secretos para mí ¡Qué locura! No hay corazón que no tenga algún secreto ¿El corazón? Menos aún. No quiero asustarte; pero ¿quieres hacer una prueba? Procura apoderarte de improviso de la cartera de tu novio; ya ves qué pequenez, la cartera de bolsillo ¡Qué pocos secretos pueden caber en ella! Pues créeme, si quieres ser feliz, no intentes nunca registrar la cartera del hombre á quien amas C L A B A -Y o creí que habías sido dichosa en tu matrimonio. E N E I Q U E T A -L o fui, pude serlo si no hubiera querido saber Porque Pepe m e quería, me (juería mucho cuanto