Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
tintivos de aquella soberana. Su esposo el rey D. Francisco de Asís vestía de Felipe ITT, y de reina y rey moros la infanta duquesa de Montpensier y el duque su esposo. Después que las augustas personas se sentaron en magníficos sillones colocados en el testero principal del salón de baile, comenzó el desfile de las comparsas por una de napolitanos, y siguió la que constituía la parte principal de la fiesta y reproducía de una manera exactísima la corte de los Eeyes Católicos D. Fernando y doña Isabel, conquistadores de Granada. Doña María de Toledo, representando á Doña Leonor de Lezcano, daba la mano al Capitán Gonzalo de Ayora, que no era otro que el marqués de Aranda. Do a María Suárez de Figueroa, encarnada en la bella figura de una hija del Señor de Rubianee, tenía por pareja á Hernán Pérez del Pulgar, admirablemente caracterizado por el actual duque de Bivona, que era entonces un gallardo mancebo. A Tarfe y á Zozaya los representaban D. Alonso de Toledo y la señorita de Caballero. El desdichado Boabdil era el Señor de Quiñones, y Moraima la propia duquesa de Fernán- Núñez, vestida con una esplendidez oriental que recordaba las épocas más maravillosas de la Alhambra. El actual duque de Rivas, marqués de Auñón entonces, representó á su ascenCONDESA DE CRECENTE diente insigne el Capitán Francisco Ramírez de Madrid, y la sabia Doña Beatriz Galindo, la famosísima Latina, era la noble marquesa el b a t a l l a d o r de Heredia. orador parlaLa Condesa de Medellin era aquella ilustre é inolvidable condesa de mentario que heCampo- Alange, una de las celebridades femeninas de la sociedad conmos a d m i r a d o temporánea, en la que tanto ha brillado por su ingenio; la Marqitesa en la tribuna del de Moya, la de Molins; la Marquesa de Villena, la señora de Saavedra; Congreso y que el Marqués de Cádiz, el actual conde de Pinohermoso; el Conde de ha llegado á los Tendilla, el de Casa- Valencia; el Gran Capitán puestos más imGonzalo de Córdova estaba representado por el portantes de la dueño de aquella morada, el duque de Fernánn a c i ó n repreNúñez, que parecía la figura de un cuadro de sentaba de un época; la esposa del héroe, Doña María Manmodo admirable SRTA. DK DEgPUJOL rique, era la condesa de Lumiares; Cristóbal á aquel Infante Colón estaba caracterizado por su nieto el du D. Juan, cuya que de Veragua; el inquisidor Fray Tomás de vida fué tan corta. Torquemada era aquel simpático y bondadoso La reina Doña Isabel la Católica Mr. Nicolás, que murió siendo secretario del de aquella espléndida corte era Consejo de Administración de los Ferrocarriles una de las bellezas más notables del Mediodía, y que tan querido era en la sode esta época: la hermosísima ciedad de Madrid. Luisa de Campo- Alange, marqueLa Begente de Navarra sa de La Granja poco después y era la condesa de Scláfani, actual condesa de Pacheco, y el y la Infanta Doña Juana, Bey Católico D. Fernando era el la hija de los Beyes Católiactual marqués de Bogáraya. cos, la que hoy conocemos ¡Ay, Sr. Presidente de la Dipupor condesa de Pinohermotación Provincial, quién se volvie INFANTA I S A E E I so, y que lucía entonces ra á aquel tiempo, y lo pasado, todos los encantos de su pasado I Lo mismo desearía el que hizo aquella noche de belleza, trenzando con hiDuque de Medina Sidonia, y no era otro que el actual y lelos de perlas los hilos de gitimo poseedor del título, que entonces llevaba el de Feroro de rubia cabellera. nandina. El marqués de Sardoal, Terminado el desfile de la brillante corte de aquellos poderosos monarcas que unieron un nuevo mundo á la vieja España, todavía se admiró la entrada en los salones de una beldad espléndida como pocas, y ataviada con un lujo y riqueza verdaderamente deslumbradores. Era la duquesa de Medinaceli, en todo el esplendor de su meridional y deslumbradora hermosura, vestida de reina Atalia, ceñido el esbelto cuerpo por deslumbradora coraza INPAÍiTA EULALIA de plata, suelto el negro cabello, coronada con argentado casco que la daba el aspecto de una aparición divina, y materialmente cubierta de esmeraldas y brillantes. La conducían esclavos orientales en un palanquín, al que formaba dosel un palio de brocado; y con ser tan rico su atavío, brillaba más que las joyas, la plata y el oro su belleza. La hija mayor de los duques de la Roca, soltera entonces y recién presentada en el mundo, y hoy marquesa de la Laguna, iba de Reina de las estrellas, luciendo tantas como joyas ha poseído después. Comparsas de diablillos verdes, azul y rosa, de las Horas, de los Juegos y otras muMARQUESA DE LAS ALMENAS