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La acción diplomática se lleva con el mayor secreto y con sigilo que honra á los que andan en el ajo. Sin duda para que no se oigan las pisadas, sigue en la plaza de las Descalzas la legación de los Estados Unidos. Y en cuanto á la acción política, el Gobierno, previsor, tiene ya tomadas sus medidas para cuando se implanten en Cuba las reformas. Lo que allí hace falta, ¿quién no lo ha echado de ver desde el primer momento? es un nuevo partido político que instaure y jalee estas novedades de próxima exportación. Dicen que será un gran partido para España, y I líbreme Dios de ponerlo en duda 1 Pero esos casamenteros que han encontrado para la nación ese tgran partido no debieran olvidar que España cifró hasta ahora su orgullo precisamente en no casarse con nadie. Si el marqués de Oabrifiana compara (y no hará otra cosa el señor marqués) su sentencia condenatoria, que ha sido la comidilla de toda la semana, con la manifestación que el pueblo de Madrid tributó en la calle primero y en las urnas después al susodicho señor, no podrá menos de exclamar con el poeta: Si rejas, ¿para qué votos? Y si luego vuelve la cara á la junta de doctos letrados que han sido sus consejeros y asesores, tampoco podrá menos de considerar con la sentencia encima que acaso le hubiera sido de más utilidad la franca advertencia de cualquier palurdo de claro juicio que loa informes luminosos de todos los jurisperitos habidos y por haber, pues bueno es recordar que cuando D. Quijote se echó al mundo para desfacer agravios y enderezar entuertos, no se llevó consigo á ningún seor licenciado de Salamanca ó de Alcalá, sino al bueno de Sancho Panza, cuyo natural despejo, que algunos tontos tomaroQ por tontería, sacó en muchas ocasiones al ingenioso hidalgo de trances y aventuras en que los sabios le hubieran enfrascado más y más. Parece ser que la junta de letrados aconseja al caballeroso marqués que interponga recurso de casación, y en este caso al marqués de Oabriñana no puede aprovechar el indulto de estos días. Francamente, señores letrados, no es cosa de escribir á costa de D. Julio ürbina la tercera parte del Quijote. Orea el marqués á Sancho Panza, el cual le dice que si puede arrimarse á indulto que se arrime, porque cuando pasan rábanos comprarlos y la ocasión la pintan calva, y cuaudo te dieren la vaquilla acude con la soguilla. ¿Quién no recuerda con gozo la vida estudiantil? Media vida se pasa pidiendo vacaciones y otra media pidiendo exámenes. Hogaño es un verdadero furor por éstos el que se ha desarrollado entre la grey estudiantil, como si hubiera el temor de que algo gordo é inminente nos coja con las cuentas sin arreglar. Vengan los exámenes para todos y de todas clases; exámenes de Derecho, exámenes de Medicina, exámenes... de conciencia también, para que nos coja confesados lo que venga, sea lo que fuere. Este año habrá estudiantinas auténticas que pedirán exámenes en Febrero y en Marzo, con gran regocijo del público, porque al ver éste que nada va contra su bolsillo, no dejará de exclamar: Ahí nos den todas las peticiones! ¿Se ablandará el ministro de Fomento? ¿Se formarán los tribunales que pide la enseñanza libre? La verdad es que habiendo ido á los tribunales el marqués antedicho y los periódicos de gran circulación y lo que detrás venga, porque el comer y el denunciar todo es empezar, ¿por qué no han de tener los chicos esos tribunales que solicitan? La moda lo exige y el espíritu de los tiempos lo impone. Luis ROYO VILLANO VA. DIBUJOS DK CILLA