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Gardoni conmovió cantando por primera vez en Madrid la romanza Spirto gentil, que habla de ser andando el tiempo una de las maravillas de nuestro insigne y malogrado Gayarre. La condesa de Montijo estaba con su hija la futura emperatriz de los franceses en un palco entresuelo, al lado del que ocupaba la baronesa Weisweiller, y que pertenece hoy todavÍM. á la familia del Sr. Baüer. Palcos entresuelos ocupaban también la duquesa de la Roca con su tía la marquesa de Viluefia, una noble dama castellana de lo m á s notable de la aristocracia antigua; la condesa El teatro estaba brillantísimo, y el jefe político de Made Campo Alanje, cuya hija no había salido al mundo, drid D. José Zaragoza había trabajado mucho con sus estaba con la condesa de Torrejón, y se veían en el teatro agentes para establecer la circulación en los alrededores á la duquesa de Frías, á la marquesa de Malpica, la de del coliseo y hacer que la entrada se verificase con orden. Villadarias, la de Alcañices, á la condesa de Puñonrostro, marquesa de Alaenza, á la duquesa de Rivas con sus hiLa reina con su esposo y la alta servidumbre ocupaba jas, á la condesa de Oornes con su hija que fué luego mai- el palco de gala. quésa de la Torrecilla, á la princesa Pío de Saboya, á Ja- -No puede usted figurarse, me decía una venerable marquesa viuda de Montealegre, condesa viuda de Oñale dama á la que debo en grao parte los datos de este artículo, lo hermosa qne estaba con fus hijas, y en fin, á aquella noche la Señora. toda la sociedad aristocráH a b í a conservado para tica de Madrid. honrar la fiesta la diadeE n el palco de los mima que había lucido aquenistros estaba con el conlla tarde en el besamanos, de de San Luis, radiante siete florones ducales de de júbilo aquella noche, brillantes alternados con Bravo Murillo, que desflores de lis pequeñas y empeñaba la cartera de unidas por un aro verdaHacienda. deramente espléndido que El marqués de Miraflola ceñía la cabeza y sujeres, presidente del Senataba el principio de las codo, ocupaba con su famicas, que uniéndose en lo lia u n palco entresuelo, y alto de la blanca frente, se en el que se llama hoy de separaban armoniosamen la Caza estaban el príncite para caer abultadas á pe de Anglona, vicepresilos lados de la cara, fordente de la alta Cámara, mando sedosa cascada los y el duque de Osuna. cabellos castaños obscuros Dirigiendo su lente á de Ja gentil soberana. todas partes donde creía Este peinado fué el predescubrir una belleza, se dilecto de doña Isabel 11 veía en las primeras filas y la sentaba admirablede butacas al presidente mente, dando majestad á de la Academia Española su graciosa cara, llena de D. Francisco Martínez de animación y de vida. la Rosa, que tenía á su Lucía además aquella lado á r Kicomedes Pasnoche un magnífico collar tor Díaz, rector de la Unide chatones, y la guarneversidad central. cía el escote un encaje maEl Congreso estaba reterialmente cubierto por presentado por su presinna redecilla de brillantes dente D. Luis Mayans, el y perlas que se unía en el conde de Vistahermosa, centro del pecho con una que era vicepresidente, y soberbia joya de brillanD. Martín Belda, secretates de la que colgaban tres rio, y muchos diputados, DOÑA I S A B E L H KN 1 8 5 0 perlas de gran tamaño. entre ellos el marqués de E n el palco de diario de Molins, D o n o s o Cortés, S. M. estaba) a reina madre con el duque de Eiánsares, Bermiídez de Castro, Nocedal, el marqués de Bedmar, su camarera la marquesa viuda de Valverde, y su cabaBBnavides, González Bravo, Olózaga, Ríos Rosas, D. Pallerizo el duque de tían Carlos; en el inmediato, las hijas tricio de la Escosura, Esteljan Collantes, Gonzalo Moredel infante U. Francisco, hermanas del rey, que asistían no, el marqués de Albaida y otros muchos. á todas las solemnidades de la corte. No faltaba ninguno de los individuos del cuerpo diploAcompañaban á SS. MM. los jefes superiores de Palamático extranjero acreditados en Madrid; el conde de Escio; la duquesa de Gor, que era camarera naayor; el conde terhary, que representaba á Austria; el barón Du Jaderi, de Pinohermoso, mayordomo mayor; el duque de Híjar, de Bélgica; Mr. Bourgaing, áe Francia; el príncipe de Casumiller de Corps; el marqués de Malpica, caballerizo sini, de las Dos Sicilias, que daba por entonces notables mayor; el marqués de Alcañices, mayordomo mayor del i- euniones en su casa de la plaza de la Villa, y en fin, torey, y el conde de Gasa Valencia, caballerizo. dos los secretarios y agregados. Estaba también en el teatro la hermosa condesa de La función terminó muy tarde, á msis de la una de la Branchiforte, á la que distinguía con gran amistad la madrugada, y el desfile de coches fué leatísinao. reina, y que algunos años más tarde se retiró al convento Desde aquella época ha habido funciones todos los años de las Salesas Keales, donde la sorprendió la revolución en el teatro Real, y han destilado por aquel escenario las de Septiembre. celebridades más notables del mundo lírico, y se han luEn las plateas de proscenio estaban la duquesa de Alba, cido en aquellos palcos y en aquellas butacas las beldades la duquesa de Medinaceli y el general Narváez; en la plamás notables de la corte. tea que hoy se llama fsmiliarmente de la Infantil, Ja señora de Osma, en la que fué luciendo algunos años más KASABAL tarde la belleza de sus hijas, que han sido después la malograda marquesa de Povar, la actual condesa de Casa D I B U J O DE M É N D E Z B E I N G A Valencia v la señora de Cánovas del Castillo.