Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Muerte de un cabecilla Por el lUtimo correo de la Habana nos llega la. noticia de la muerte del cabecilla Zayas, uno de los elementos m á s valiosos con que contaba la insurrección, ocurrida en el encuentro habido con las tropas leales mandadas por el bizarro teniente coronel Perol. Zayas, que había llegado á general, y que en opinión de la gente filibustera era, después de Martí, la inteligencia m á s firme de la insurrección, preparaba en combinación con Máximo Gómez y Maceo un atrevido golpe para salvar la línea de la trocha. Contaba con fuerzas en número de unos cinco mil para poner en práctica su proyecto; pero al intentar (il ataque, fué sorprendido por la columna del coronel l erol, compuesta de seiscientos lioinbres; el escuadrón do Albucra cargó con brío sobre el grupo central, en el que precisamente iban Zayas y su escolta. El ataque fué rudo, formidable, y en él pereció Zayas con su listado Mayor. Nuestras tropas hieieion una buena jornada y registraron una página brillante, pues la insurrección, con la muerto de Zayan, ha recibido u n golpe ntortal. E l teniente Godoy, que mandaba el escuadrón de AIl) ue a. salió afortunadamente ileso. El proceso de Correos Sigue gozando de las primacías de la opinión éste interesante proceso, espesísima red de hábiles lalsiíicadores. Las estafas liecbas por esta sociodad. de timadores, pues sociedad era, son innumerables, y. cada declaración, cada detalle nuevo que sorprende la perspicacia del juez señala la pista de una nueva falsificación. De ahí se comprende que haya desfilado toda una corte de complicados y testigos; tantas son las piezas del proceso. E GUTIIÍKKEZ, el CojO D. JUAN nUSSY y MABTOS Algunos de los cojnprometidos, los dos sobre que recae la mayor parte del peso do la ley, Maria. o Conde y Enrique Gutiórrez, conocido vulgarmente por c? Co o, han huido, y se ignora su. paradero. Kl juez 8 r. Dessy y Martes, nombrado juez especial para instruir este proceso, es, afortunadamente, persona de relevantes condiciones para el cargo que se le h a confiado, y es de esperar, dada su actividad y su celo, que muy pronto conseguirá la captura de estos dos pájaros, y con esto y con los interesantes datos que ya figuran en el proceso, podrá darse éste por terminado. Tarea ingrata la del juez; tarea ingrata, porque pretender hallar la verdad donde todos la ocultan, es muy difícil.