Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
CUENTO SIN PALABRAS POR GASCOy LO SIENTO MUCHO Contestación terminante á doña Asunción Panseco, que ha solicitado tin huero en mi corazón amante. Amiga doña Asnncióii: recibí BU carta, y sé que usted desea la dé albergue en mi corazón. Mis chiquillos. (un montón que no caben en el pecho) el ventrículo derecho tienen por habitación. Allí, en tales estrecheces, de atormentarme no cesan, porque unas veces m e besan y me muerden otras veces. Objetos de mi pasión que hallan en mi pecho nido, así tengo repartido, dulce amiga, el corazíwi. Su capricho es poco cuerdo, y lo encuentro inadmisible; no me queda disponible más que el ventrículo izquierdo. Si es esa su voluntad, con él puede usted quedarse; mas creo no va á llevarse muy bien con la vecindad. Si piensa de otra manera y afronta cuestiones graves, mi mujer tiene las llaves: pídaselas cuando quiera. E s amable y no es celosa. ¡Pídaselas, y verá el bofetón que la da mi queridísima esposa! JOSÉ J A C K S O N VEYAX 5 Usté es librepensadora, y el pensarlo me da miedo. Yo soy casado, y no puedo pensar como usted, señora. Hace tiempo hizo el amor del corazón el reparto, y sólo me queda un cuarto: un cuarto bajo mterior. Por más esfuerzos que baga y por servirla batalle, no puedo echar á la calle á un inquilino que paga. Se presenta la ocasión, y he de decirla al momento con los vecinos que cuento dentro de mi corazón. Mi madre es justo que quiei- t vivir en el principal; llena, como es natural, la aurícula izquierda entera. Mi mujer se h a conformado con lo que la corresponde, y su cariño se esconde en la aurícula de al lado. (S Síí-