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ACTUALIDADES El Cardenal Cretoni La Iglesia española tiene u n nuevo príncipe en Monseñor Cretoni, representante diplomático de la Santa Sede en la corte de España. La ceremonia de conferir la birreta cardenalicia al Nuncio de Su Santidad tuvo lugar en Palacio el pasado lunes con toda la pompa peculiar del Keal Palacio y la ceremonia no menos fastuosa que establece la Iglesia para tales casos. Recientemente h a n recibido también la birreta de los pm- purados dos ilustres obispos españoles: el de Valladolid y el de la Seo de XTrgel, Sres. Cascajares y Casañas; mas esta última ceremonia ha tenido mayor y más justa resonancia, por tratarse de un personaje extranjero tan importante y querido de pjspaña como Monseñor Cretoni, cuyo discurso al despedir á nuestras tropas en Vitoria el verano pasado tanto eco halló en la prensa y tanta gratitud en los pechos de los católicos españoles. Monseñor Cretoni nació en Soriano (Italia) en 1833, y joven aún, en 1878, fué nombrado por Su Santidad subsecretario de la secretaría de Estado. Dos ó tres años después pasó á otro puesto no menos importante, el de secretario de propaganda de los Fotog. Valentín Gómez negocios orientales, y de éste al de asesor del Santo Oficio. E n Enero de 1893 fué preconizado obispo de Damasco, y en Mayo siguieute vino á Madrid como nuncio apostólico. í -i K La ex- Emperatriz Eugenia La ilustre y aristocrática dama española cuyas virtudes y bellezas la elevaron. á compartir con Napoleón I I I el s. oUo imperial de Francia, ha visitado estos días en el hermoso yate de su propiedad muchos puertos españoles, y más especialmente el de Sevilla y otros andaluces, en cuya tieiTa privilegiada viera la luz la gentil condesa de Teba. La ex- emperatriz Eugenia es ima de las figuras más interesantes de la historia contemporánea. Si en momentos de victoria compartió los laureles con su egregio esposo, en los instantes do la derrota hizo menos triste con sus consuelos el desastre de Sedán, y ya viuda pasó por el amargo dolor de abrazar á su hijo muerto por los salvajeís. Tan distinguida dama española ha recibido en este país pruebas ineqm vocas de admiración y respeto. El retrato que publicamos de la ex- emiieratriz está tomado de una fotografía hecha en el primer año de sii ma trimonio con Napoleón III.