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EL ACTOR DE HOY -Pues el actor de hoy será como el de ayer. -No, señor, n i mucho menos; hay entre ellos cierta similitud, pero no identidad completa. Si fueran absolutamente iguale no habría para qué emborronar estas cuartillas. La implantación en España del género chico ba marcado distancias enormes entre los actores qiue lo culti- van y los que se dedican al buen género, llamado grande generalmente. -Yo sé de muchos actores que, aunque trabajan en el enero chico, proorden del í ranáe, y esos- -Esos han cambiado absolutamente su m a n e r a de ser. -IsTo estamos de acuerdo. Julianito Romea, por ejemplo- Tulianito JBomea tiene talento aquí y en todas partes, porque Dios se lo ha dado; pero en M a d r i l y después en provincias, hacía mejor pafcl que ahora trabajando al lado de u n Emilio Mario, por ejemplo, ú ocupaado uno de los primeros puestos del teatro Español. -To he oido decir que más vale ser cabeza de r a t ó n que cola de leÓE. -Ese adagio no reza con las compañías de actores. E l afán de erigirse en jefe de cuadrilla, figurando al frente de ella como pricuer actor y director, y el de correr aventuras de empresario p a r a no limitar la ganancia, trae de cabeza, como vulgarmente se dice, á muchos buenos artistas que, después de acarrearse el perjuicio propio, lastiman los intereses de los autores, que j a m á s pueden hallar p a r a los repartos de sus obras u n conjunto de actores verdaderamente notables. ¿Puede negar nadie que María Tnbau seria la primera íigara del teatro Español si no S 8 hubiera metido á empresaria y á dar su nombre á las compañías que dirige? Ha aumentado con ello sus intereses? No; lo qae ha hecho h a sido perjudicarlos. L a prueba está en que. para echar remiendos á la capa de empresalia tuvo la exeelarte actriz que surcar los mares en busca del oro de la Amér i c a del Sud. Al lado de M a r i o crecieron los orgullos y las exigencias, y como Emilio hasta ahora no se h a dej a d o i m p o n e r de nadie, no ha manifestado empeño en detener j u n t o á sí á los que tenían deseos de abandonarle. Y Mario cruza viento en popa las aguas del arte, mientras los prófugos perecen en la mitad del Golfo. -Emilio Mario se ha erigido en jefe de compañ í a y en empresario, y h a llegado á u n a buena posición artística y pecuniaria por los caminos que usted censura que hayan empleado los demás. -Emilio ha vencido porque á las dotes artísticas y las de g r a n director de escena r e ú n e las de pulcro y avisado administrador. Antonio Vico es el p r i m e r actor de España, y sin embargo, n u n c a será u n buen empresario. ¿Por qué? Porque le faltan las condiciones que p sse Emilio y tampoco reúne María Tabay. En este bendito país, en cnanto u n artista llega á lograr u n mediano sueldo y á oonsegair el aplauso público, ya n o piensa m á s que en formar rancho aparte y mandar. ¡Mandar! Este es el sueño dorado de nuestros cómicos, y lo que es peor aún, el de nuestras actrices, sin tomar en cuenta que obedecer es mil veces más fácil que dar órdenes. Se puede ser coronel aventajado y modelo de jefes de cuerpo. A pesar de esto, ¿todos los coroneles, sin excepción, pueden ser buenos generales? Ci! No es lo mismo mandar u n regimiento que u n ejército.