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AURORITA CUENTO PARA SlSOS Doíptiés de observar atentamente, y no viendo aparecer ni u n alma por la senda que conduce á la mansión celestial, San Pedro se decide á ce rrar cou cuidado la áurea puerta de entrada, y reclinándose sobre n n hermoso lecho de plantas perfumadas con las divinas emanaciones do aquel l u g a r de delicias, se queda profundamente dormido. A poco interrumpe su tranquilo sueño u n leve susurro, parecido al que produciría u n alado insectillo rozando suavemente las cuerdas de u n arpa. -Me parece que alguien toca en la puerta del Paraíso. ¿Quién es? dice alzando la voz. -Soy yo, Santo Padre. Aurorita. ¿Aurorita? ¿Es alguna mariposa? -No, Santo Padre, si soy u n a niña. ¿Y por qué no llamas con el aldabón, en vez de arañar en la puerta como u n ratoneillo -Porque no alcanzo por más que me empino. -Es verdad, piensa San Pedro; el aldabón está u n poco alto para los chiquitines. Dicho esto abre la puerta inmediatamente, y se presenta en ella Aurorita con los ojos m u y abiertos y la sonrisa en los labios. Viene cubierta sólo con su oamisita de dormir, los blondos cabellos en desorden, y oprime entre sus bracitos á u n a linda muñeca, lo que la u i- -í j... mucho traba, io, como o b l i; g a á andar con u n p o l l u e l o recién nacido caminando en contra del v i e n t o y tambaleándose. Lo primero que hace Aurorita al ver ¿S a n Pedro es presentarle su rosado hooiquito, como pidiéndole u n beso. 1- ¿Qué edad tienes tú, angelito mío? le pregunta el Santo al mismo tiempo q u e corresponde á su dulce caricia. -No lo sé. Todos me dicen qtie parezco una rosa, y por eso creo que tendré la misma edad que tienen las otras rosas, San Pedro la levanta en s u s brazos, la envuelve en su amplia túnica azul, y toca los pieeeoitos desnudos de la niña exclamando lastimosamente ¡P o b r e c i t a qué fríos tienes los pies! Voy á calentártelos, T se los besa, y se los vuelve á besar, acariciándola con m u c h o mimo, hasta que la niña concluye por echarse á reir, porque la barba del Santo la produce muchas cosquillas. s r