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dose en pie todos los concurrentes, SS. MM. bajarán del trono y saldrán del salón precedidos y acompañados, en la propia forma que á sn entrada, hasta el pórtico del Palacio del Congreso, donde la Diputación de las Cortes tendrá el honor de despedirles. P o r el ministerio de la Guerra se comunicarán las órdenes oportunas para la formación de las tropas que deben acompañar á SS. MM. y de las demás que hayan de cubrir la carrera. D a r a n t e el día ondeará el pabellón nacional, asi en el Real Palacio como en los del Senado y del Congreso, y en todos los edificios oficiales. La Asociación de la Prensa Esta simpática Sociedad, cuya constitución h a sido intentada tantas veces, existe ya, para bien de los periodistas españoles, con poderosos medios de vida y con casa propia, pues como tal puede considerarse el aatiguo palacio ocupado hasta hace poco por la Biblioteca Nacional y cedido por el Estado á la prensa española. Dicho domicilio social fué solemnemente inaugurado en la noche deí último domingo ante ilustres personalidades de la política, del arte y de la literatura, que se dignaron honrar con su presencia el acto que se celebraba. Los grabados que sirven de orla á las líneas presentes son vistas de las principales dependencias y saSAI- OX D K A TOS l o n e s d e l a Asociación, viéndonos privados, por u n percance ocurrido á última hora, do publicar una interesante instantánea obtenida como las adjuntas por el Sr. Fianzen, y en la cual se reproducía admirablemente el salón de actos en el momento de la solemne inauguración. El zaguán, la escalera y el vestíbulo dol antiguo edificio de la Biblioteca Nacional estaban convertidos en hermosísimo j a r d í n lleno de preciosas plantas y de frondosos arbustos. Las paredes hallábanse cubiertas de ricos tapices, como se ve en nuestro primer grabado. Kl mobiliario del salón de actos está sujeto al buen gusto del día, y lo constituyen magníficos divanes tapizados de peluche verde musgo con adornos do brodería de metal y su armadora de nogal macizo y de estilo Enrique Í I pudiéndose colocar 172 asientos. La mesa presideneial es del mismo estilo, con el frente dorado y tallado, donde campea el escudo de Madrid. E n el salón de lectura, las sillas y sillones son completamente lisos, de baqueta en su color, y clavos antiguos, grandes, estilo E n r i q u e I I los divanes son de almohadones forrados de paño azul, y en el centro hay dos grandes mesas para lectura y dos pupitres- escritorio. El acto i n a u g u r a l faé por todas conceptos digno de la Sociedad y de cuantos tuvieron á bien prestarla su valioso concurso. Presidió la sesión el señor ministro de Fomento, el cual tenía á sn derecha al Sr. M 05 a, presidente de la Asociación de la Prensa, y á su izquierda al soñor ministro de Hacienda. Sentáronse también ante la mesa de la presidencia el señor ministro de Ultramar, el gobernador civil, el director de Instrucción Pública, los vicepresidentes de la Asociación Sres. Eaneés y Solsona, y algunos otros individuos pertenecientes á la J u n t a directiva de la Sociedad. Abierta la sesión, hizo uso de la palabra t i Sr. Moya en elocuentes términos, pronunciando u n discurso m u y levantado y m u y expresivo. A él pertenece el párrafo siguiente: Vida de extraños é incomprensibles contrastes la vida del periodista entre nosotros. El anverso de la medalla, todo resplandores; el reverso, todo negruras; en público, grandezas sin fin; en privado, estrecheces sin cuento. Cuando como el héroe cervantino sale al m u n d o á correr aventuras, todos los molinos de viento se le antajau gigantes y todas las ventas del camino castillos f ncantados. La política le confía sus secretos más íntimos; el arte le consulta y le mima; la riqueza n o se satisface si no le tiene por apologista de sus milagros portentoso? Sayas son las primeras noticias, las primeras representaciones teatrales, los banquetes suntuosos y las fiestas deslumbradoras. Pero al volver á su casa no tiene más dulce esperanza que la de encontrar u n a familia a m a n t e y cariñosa que le ayude á hacer el auto de fe de sus ilusiones perdidas. Después de otro discurso del señor ministro de Fomento, púsose término al acto con u n a velada semiimprovisada en la que tomaron parte notables poetas y distinguidos artistas líricos. Fotografías de M. Pravzert ViibTIÜUl- O rn ESCRITORIOS ESCALERA.