Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Algunos consigaieron salvar la cerca, otros abrieron en ella u n portillo, sobre el cual entablóse rudisima lucha entre defensores y asaltantes. Los primeros q ue salvaron el obstáculo fueron el capitán Feijóo y el teniente Peña, sobre quienes se abalanzaron cuarenta rebeldes que hacían fuego resguardados por la cerca. I n m e d i a t a m e n t e detrás de los bravos oficiales saltaron varios soldados, y á esto deben la vida el capitán y el teniente, á quienes rodearon u n a porción de mambises, que al ver á los soldados se dieron á la fuga. Sin embargo, los rebeldes, que cuerpo á cuerpo peleaban con los oficiales, n o abandonaron tan pronto ló que creian buena y segura presa. El teniente Peña luchaba con u n negro, y abrazados cayeron entrambos sobre el suelo. Incorporáronse los dos, y el negro dio u n machetazo al teniente, y éste á su contrincante u n tiro de revólver en u n hombro. E n tanto, otro negro que peleaba con el capitán Teijóo dióle tres machetazos en la cabeza. Feijóo mató al negro, atravesándole el pecho con el sable. Tan espantosa escena es la que admirablemente reprodúcela composición pictórica del Sr. Navarro. Los soldados q u e habían logrado saltar siguiendo á sus jefes pusieron á los rebeldes en fuga, matando á siete de ellos. El cabo Tejerina mató tres mambises en aquella terrible lucha cuerpo á cuerpo, y recibió u n machetazo en u n hombro. P o r fortuna, la herida, a u n q u e de importancia, no pone en peligro la vida del valeroso cabo. E l capitán Peijóo quedó como muerto y lleno de sangre sobre el campo de batalla. El teniente Peña, sin cuidarse de sus propias heridas, avisó al médico para que reconociera al capitán, y éste, ál recobrar el conocimiento, exclamó mientras le hacían la primera cura: -Había que pelear hasta morir. Y poco después mostró deseos de que le buscaran el machete del n e g r o que le había herido. EL CAPITAX UON M 16 UKL FEIJOO Las primeras noticias de este hecho de armas fueron transmitidas á la Habana por comunicación oficial del general Melguizo, quien haeia mención especial del capitán Feijóo. Este ha sido m u y visitado en el hospital del P r í n c i p e Tiene, además de otras heridas leves, tres graves machetazos en la cabeza. El capitán Feijóo, ascendido á comandante por esta brillantísima acción, os coruñés. E n t r ó en el Colegio de Caballería de Valladolid en 1875, y hacía poco que había ascendido. Del teniente P e ñ a no poseo datos biográficos, m a s su heroico comportamiento en el potreí o Eico vale por toda u n a brillante historia militar. Los resultados de esta acción, t a n favorables para nuestras armas como sangrientos y desastrosos para los insurrectos, demuestran la utilidad del arma de Caballería en esta g u e r r a no sólo para el servicio de exploración, v a n g u a r d i a y flanqueo de las columnas, sino para cargar sobre el enemigo en el m o m e n t o preciso en que éste huye, como de costumbre, aproveeaando las ventajas que para ello le da lo ligero de su impedimenta. El escuadrón de Galicia en el potrero Eico, el de Treviño en la acción de Mamey, en general la caballería española en cuantas acciones y encuentros ha tomado parte contra los mambises, ha sabido demostrar, no ya sólo el valor y pujanza de t a n i m p o r t a n t e elemento de combato, sino t a m b i é a el deseo vivísimo que nuestros oficiales y soldados sienten por encontrarse frente al enemigo. Fotografías SeUier EL TENIENTE DON CKISTOBAL PENA