Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A OCHO DÍAS VISTA A gallina por barba. -La feria electoral. -Bl gran pucliero. -admirable cspeetáculo. -Te cómr no hay retraimiento ni cosa que lo valga. Los que rotan. -Kl pueblo español. -Una idea. -La derrfta del líarqués. -El galo herido. Otra estatua clásica. -El Moisés de Washington- -Miguel Ángel -Las tablas de la ley y el beceiro de oro. Comentarios de café. -La linea de Maríe -Arlemisa. -Zafra satisfactoria. El ideal de Enrique lY, que cada francés tuviera diariamente u n a gallina para el í u e h e r o realizase por completo en España en días de elecciones. Corre el dinero á torrentes para enseñanza y escarmiento de esos yanlcées, q u e nos toman como á pueblo miserable y empobrecido; cada voto no es un derecho político sancionado por t i Código fundamental, sino uno de tantos derechos reales como reconoce el Derecho civil; la oferta y la demanda son públicas; la gran feria electoral es, de Jas ferias española. la más admirable y lica en transacciones ¿Cómo ha de extiañarnos que los Gremios por una parte, y el Círculo de la Unión Mercantil por otra, hayan figurado tanto en la adorable farsa del domiogo pasado, si al cabo y al fin las elecciones en España son u n fenómeno comercial e o m o o t r o cualquiera? Puede dormir tranquilo el famoso monarca bearnés, y a u n venir á. votar, si no faó tan mortal y certera la puñalada de Eavaillac; cada ciudadano tiene su gallina para el puchero, como él quería, y en calidad de símbolo ó compendio de todos los pucheros individuales, nos da en las narices el vaho del gran puchero gubernamental, arrimado á las ascuas por el ministro de la G- obernacióu, y en donde con g r a n regocijo del G- abinete, mejor diríamos de la cocina, se ha cocido á gusto de los ministeriales vianda tan sabrosa y bien aderezada como la candidatura de D. Julio Urbina, Las elecciones del domingo pasado harán al nombre de E s p a ñ a temible y respetable ante las naciones extranjeras. Si para caso t a n pacífico y corriente como el de u n a s elecciones h a estado el cuerpo electoral al Jado del Gobierno, y los cementerios en masa se h a a levantado para votar á los ministeriales, ¿no será esta unión admirable más apretada en el posible caso de una gaerra? Ciertamente; recordemos los valientes versos de López García al Dos de Mayo: Hasta los turabas se abrieron gritando ¡Venganza y guerra! ¡Eetraimiento! ¿Quién ha hablado de eso? ¿Quién dice que el cuerpo electoral no acude á las urnas puntual y compacto? Colegio hubo en Madrid en que los electores eran quinientos, y á las nueve de la mañana ya había setecientos votos en la u r n a Lo que ocurre ei que el elector de buena fe no tiene necesidad de moverse de casa. Cuadrillas de videntes y zahon e s se encargan de adivinar la voluntad de los electores, y corren á votar por él, ahorrándole molestias y desazones sin cuento. -Pero esa chusma a b j eota y asalariada, dirá algún ciudadano inocente, ni representa al cuerpo electoral, ni á la opinión del país, ni al pueblo español. Claro que no; el pueblo español no vota, el pueblo español se hace matar en Cuba como un tonto, y aguarda como u n tonto también la llegada del correo de España, que ha de llevarle tantas y t a n sabrosas nuevas. A fe que leyendo estos días los telegramas de Bilbao y los de otros distritos, donde el oro ha corrido lo mismo que el agua, se me ha ocurrido u n a idea que me atrevo á proponer al Gobierno, contando con el apoyo de las madres, de las novia de las hermanas de cuantos pelean en Cuba. ¿No po irían hacerse u n a s elecciones á beneficio de las víctimas de la guerra? De una suscripción saeional se sacará poco; de las funciones benéficas, ídem de lienzo; pero ¿quién es capaz de calcular el dineral que darían unas elecciones filantrópicas? Yo sé que es mucha gollería pedir á los electores el voto gratuito; pero en gracia al patriótico y humanitario fin que habría de darse al dinero, ¿tendría inconveniente el cuerpo electoral en ceder sus innegables derechos á favor de nuestros hermanos los soldados de Caba?