Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Escenas de! a lucha Desde que en Agosto último Eoloff y Serafín Sánchez desembarcaron en el puerto de Tatayabo y organizaron la; hordas insurrectas, proveyéndolas el primero de arma tan terrible y abominable como la dinamita y requisando el segando todo el ganado caballar para formar los escuadrones villeses, ni u n momento ha dejado de arder la insurrección en la provincia de Santa Clara. Sus vastos cañaverales han sido destruidos, las vías férreas deshechas; por todas partes la inicua insurrección ha sembrado ruinas y muerte, y no hay bohío en sus campos n i batey en sus ingenios que no haya sido regado por sangre española. La partida de Serafín Sánchez, cuyo retrato publicó BLANCO Y NEORO no hace mucho. 6; de las que más daño han hecho en esta provincia, y el núcleo de caballería que compone en su mayor parte dicho bando le permite escapar de la persecución de nuestras tropas, no sin gran número de bajas cuando las. balas de nuestros maüser logran alcanzar á la retaguardia enemiga. E l hombre de confianza del susodicho cabecilla es u n negrazo, del cual envío adjunta u n a fotografía. Su nombre es Francisco Cortés, su apodo la Dama blanca, y si no se distingue por su valor, es tenido en mucha estima por su fidelidad y por sus numerosas habilidades. El conduce en las mejores acémilas el equipaje del cabecilla, siendo algo asi como el aposentador de la partida. Él condimenta y guisa el rancho para todos, ecbando mano de las aves, reses y frutos que su rapiña le proporciona; él, en fin, se dedica á proveer de banderas y enseñas á los insurrectos de Las Villas, quienes aseguran que la Dama blanca es u n a notabilidad manejando) a tijera y la aguja. Cierto día una de las columnas volantes que operan en Las Villas tuvo segura confidencia de que la partida de Sánchez andaba por las cercanías. Asi era, en efecto. Los insurrectos, cansados de sus ranchos al aire libre, celebraban no sé qué imaginario triunfo en uno de los mejores ingenios de la provincia; los relatos del cabecilla amenizaban el acto y daban s a l a la merienda preparada por EL KANCHEEO D E SERAFÍN SÁNCHEZ la Dama blanca. Fotoo. TreUe E n esto sonaron los primeros tiros de nuestras avanzadas; desplegáronse para el asedio las guerrillas españolas, y los manibises, con el bocado entre dientes, apercibiéronse como mejor pudieron á la defensa. Tal es la escena que el amigo Infante ha reconstruido, copiando del natural el escenario de la lucha y el batey, que era el foco principal de la defensa de los mambises. Estos se parapetaron en los aparatos de maquinaria, en los almacenes de caña y en los hornos y destiladores del batey, villanamente cedido por sus dueños, y cuyas altísimas chimeneas se aperciben en el fondo del dibujo de Infante. Nuestras tropas rodearon los edificios del ingenio, tomando los caballos que la partida había dejado sueltos por los alrededores, y cuando después de largo tiroteo comprendieron n u e s t r o s soldados que se había agotado la cartuchería Sf r í- r. Tr 1 lírs. Si í T í iri? 4 T -j, y: LAS TROPAS ATACANDO UX BATBY de los rebeldes, lanzáronse al asalto con el brío y el coraje de costumbre, ansiosos de pelear cara á cara con quienes tantas veces vuelven grupas á nuestras columnas. Ko resistieron los mambises el brioso empuje de nuestras tropas; ante el avance de éstas, dejaron en el batey su impedimenta y huyeron á la desbandada, dejando en nuestro poder muchos heridos y gran número de prisioneros.