Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
BLANCO Y NEGRO EN CÜBÁ CRÓNICA I L U S T R A D A 1) B NÜESTEOS C O E R E S P OXSAL EB IC S LA CAMPAÑA La muerte de Lolo Benítez El valeroso guerrillero, terror de los mambisos en la guerra j. asada, y á CLuiea los enemigos de España habían jurado la m u e r t e apenas supieron que el Gobierno le había reconocido el giado de teniente coronel como premio á los servicios prestados á la patria, sucumbió en el campo del honor uno de los últimos días del mes de Febrero. Formaba el valeroso jefe español en el brillantísimo batallón de Isabel la Católica, al cual bastaría la j o m a d a de Peralejo para cubrirle eternamente de gloria, y operaba en el departamento Oriental, cuyas madrigueras y esoondriios conocía Lolo Benítez t a n al dedillo como los mismos mambises que en ellas encuentran refugio frecuente. El 26 del mes pasado por la m a ñ a n a salió de Manzanillo la columna del general González Muñoz, compuesta de 1.200 hombres (casi todos dé Isabel la Católica) y u n a pieza de artillería de montaña Al llegar á la Sal, el tiroteo de las avanzadas hizo comprender á los nuestros que no andaba lejos el enemigo. Esto, IV fi! i- fv f tllyr- i n, w IV t e l- en efecto, perfectameijte parapetado y en número de 2.000 insurrectos, ocupaba ventajosas posiciones al mando de Jos cabecillas Vera, Mendieta, Benítez y E s t r a d a Nuestras tropas, con sin igual bravura, lanzáronse á desalojar el enemigo, y Lolo Benitez, m a n d a n d o u n pelotón de valientes, lanzóse el primero á realizar la operación m a n d a d a por el general. En cuanto los mambises vieron y reconocieron en el valeroso jefe á Lelo Benítez, r t u n i é r o n s e pn g r a n nüicero, y lanzando sobre el grupo terrible descarga, hicieron caer muerto al heroico guerrillero y heridos á quince de Jos soldados quo le acompañaban. Como si t a n inicuo atentado fuera el úaico objetivo de los rebeldes, éstos h u y e r o n á todo escape perseguidos por la columna y diezmados por los botes de m e t r a l l a que con feliz acierto les lanzaban nuestros artilleros. Lolo Benitfz era cubano, pero esta circunstancia no amenguaba u n punto su amor entrañable á la bandera de l a p a tria. E l asesinato de su marlre, cometido por los insurrectos en la j a ada guerra, le movió á formar u n a guerrilla de voluntarios que n o daban cuartel n i perdón á los mambises, de los cuales fué terror y espanto en las zonas de Bayamo. Manzanillo y J i g u a n i