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LOS ÉXITOS EL MUNDO COMEDIA ES, O EL BAILE DE LUIS ALONSO S A Í N E T E LÍBICO E S UN ACTO Y T E E S CUADSOS, L E T S A D E JAVIEB, B E BÜ 2 G 0 g, MÍJSICA DEL MAESTRO JIMÉNEZ ESTRENADO EECIENTBMEXTB EN EL TEATRO DE LA ZARZUELA Si fuera posible, saltando por las leyes de la vida, re- vivir al famoso bolero de Cádiz, al auténtico Luis Alonso, maestro de baile de los clásicos, y colocarlo es u n a butaca del teatro de la Zarzaela, q u é sorpresa no serla la s u j a al ver desfilar ante sus ojos sus queridos discípulos de su m u y acreditada academia de baile establecida en lo q u e se llamó callejón de la Cerería, y con esto me remonto á los años del cuarenta y tantos, y en los q u e todavía Luis Alonso, ápesar do sus rt í w -as, se permitía bailar alguna que otra noche sus boleritos con ouañquier disoLpula de la academia; es decir, academia precisamente pero él la daba este nombre, revistiendo asi de importancia á la modesta salita donde bailaban á la IDZ de artísticos velones de Lucena ocho 6 diez paiejas que, según Luis Alonso, eran la o de la canela, lo mejó de Cádiz. Y mayor seria la sorpresa del que fué decano de los boleros al verse t a n admirablemente e n e a r r a d o en J u l i á n Bornea, que h sabido hacer de Luis Alonso u n a de sus mejores creaciones; los andares menudos y cortados, las manos colocadas siempre acusando el principio del baile, el vestir de castora y amplia capa, prendas de las que n o se despojó n u n c a Luis Alonso, sobre todo de l a primera, todo, todo hecho á i m a g e n y semejanza del bolero gaditano y dentro del mejor gusto. Javier de Burgcs, padre de la criatura, tuvo felicísima idea al refrescar este saínete, uno de los q u e ha visto mejor, y darle nueva vida eontiando al notabilísimo maestro Jiménez la taiea de presentarle al público por segunda vez. Y n o creo q u e Burgos lenga queja. JioDéaoz ha estado inspiradísimo en los cinco n ú m e r o s que ha hecho, de los suyos, elegantes, delicadamente orquestados, con giros y candencias melódicas de exquisito gusto, sin a b a n d o n a r por esto el carácter, antes al contrario afianzándolo, de las figuras de la obra: la lección de Luis Alonso á sus diseipulas, sobre todo en ios tiempos del minué y la polaca; el dúo p r o n u n c i a d a m e n t e gitano de Tinoco y María Jesús, el preludio, la inspirada polka del cuadro tercero y el concertante, en el q n e he de señalar u n a frase de la cuerda que es de lo más delicado que se ha dicho en el género chico y en el g r a n d e ¡Ah! Y n o se me quede en el tintero la caueiiSn que d e s g a r r a d a m e n t e y como conviene al personaje, canta con poderosa voz la Srta, Arana, digno pemlant de J u l i á n Eomea en esta obra. Lucrecia h a puesto toda su conciencia en) a Tinoca, y de u n modesto embolado que hubiera sido en otras manos, en las de ella h a adquirido el relieve de u n prim e r papel. Toda la música tiene el sello particularísimo de Jiménez, de b u e n tono, porque la música de Jiménez, en sus maneras, TíMeíe í iempre á concierto; Jiménez se pone á escribir los lindos garrapatos de l a s corcheas de frac y g u a n t e blanco, y asi le resulta u n a música m u y correcta. Algo le vence la pereza, mucho le domina; pero en cuanto la sacudo y trabaja, es u n o de los m u y contados maestros que sabe lo q u e se. trae en el p e n t a g r a m a Chóqnese usted, maestro! María Montes y Nieves González, en clase de María J e s ú s la primera y de intendenta la segunda, estuvieron m u y bien; Moncayo graciosísimo, como siempre, en su delicioso tocaor de g u i t a r r a bien, como de costumbre, m i amigo Castilla en su pnpeUto de marqués, y Gralio, Gonzalito y demás socios cumplieron como buenos. Fotografí is de M. Pramen, hechcís expresamente para BLANCO y NEGRO durante la representación- de la obra LUIS GABALDON ESCEVA X. -MABÍA JT. SÍ! S (Srta. Montes) ¡La Tinoca! -TODOS: ¿A qué vendrá?