Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
cuatro cürigotas á un hombre casado, para todo lo que sin la careta no se podría decir sin riesgo; y como la vida íntima tendrá siempre sus rinconcillos y sus secretos, como siempre será un placer poder martirizar los oídos de los demás con la impunidad de la careta, de ahí que las máscaras tendrán un lugar seguro en el Calendario. La máscara nació con las bacanales griegas y con las saturnales romanas. Ya en el teatro utilizaban los actores la careta para determinar el personaje que interpreta baD. Más tarde pasó á la T Z i ciudad, y los Carnavales de enecia, especialmente en la época de los Dax, fueron célebres. Pero lioy estamos muy lejos de aquellos tiempos, y además el Carnaval lia sufrido g r a n d e s transformaciones. Los bailes que durante esta época se celebran en los teatros t i e n e n un carácter muy distinto, y hoj día es más interesante las alegres libaciones en el antepalco, que el aspecto de la sala, con la esplendidez déla Inz y con la alegría de la fiesta. También han perdido su carácter las estudiantinas, que prestaban á esta fiesta toda la savia de su ju- vontud. Lejos están aquellos años en que de los claustros de las Facultades salían bulliciosas comparsas q u e vistiendo el típico traje de estudiante de airoso manteo, con la cuchara prendida en el sombrero de medio queso y el cantar en los labios, hacían cortejo de todas las muchachas y se encaramaban en los balcones entre la Juerga y la a l g a z a r a de los do MOLDEADO Y PINTADO abajo. Aquella tradicional tima, compuesta en su mayoría de estudiantes de San Carlos, que en sus viajes al extranjero llevaban en las cuerdas de su guitarra acentos y aires nuestros, que se coDÍuiulian con el alegre repiqueteo de las sonajas do las panderas, ataviadas con madi- oños y cintas bordadas por la novia del estudiante, ha sido sustituida hoy por comparsas do gente menuda, aficionados al bullicio, pero sin el ingenio despierto, sin la simpática truhanería del antiguo escolar. Pero demos punto, puesto que de estudiantes se trata, á esta historia retrospectiva, y vamos á otra cosa, á ocuparnos de lo más importante, de lo que constituye la primera materia para el Carnaval: de la careta. Para la fabricación de la careta empléanse diferentes materias: se hacen de cartón, de alambre, de tela, de cera, de terciopelo y de papel, muy frecuentes en Francia, donde se construyen. Las más corrientes son de cartón. El procedimiento para su construcción es sencillísimo. Consiste en aplicar sobre las paredes de ún molde papeles de estraza superpuestos, hasta que la presión del f