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La beligerancia Desde que comenzó nuestra lucha contra los traidores separatistas cubanos, puede decirse que rio ha pasado día sin que por u n raotivo ó por otro la sospecha de la opinión piibliea no se haya fijado en la República de los Estados Unidos de América. P r i m e r o la indemnización Mora, luego el incidente del Alliance, después el sonado discurso de mister Olney, secretario de Estado en aquella nación; más tarde y siempre las continuas expediciones filibusteras, que han encontrado su nacimiento, su apoyo y sus medios de acción en los puertos y cayos norteamericanos, cuando no en importantísimas poblaciones del centro de la República. El reciente mensaje presentado á mister Cleveland por la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de los Estados Unidos, ha sido una prueba más de que en aquella nación vecina á Cuba encuentra el filibusterismo su mejor atmósfera y las más calurosas simpatías. Podrá el Estado norteamericano, ó al menos el Gobierno, la jurídica representación de él, ser amigo del G- obierno y del Estado español, pero es indudable que la mayoría de los políticos, de los negociantes, de los azucareros de por allá, conspiran en contra nuestra. De ahí que la prensa española, sin dar al mencionado documento mayor importanCLEVELAND cia de la que tiene en sí, es decir, de u n documento puramente parlamentario, ha dado la voz de alerta á la nación y al Gobierno, para que n i éste n i aquélla admitan, t r a t o s d e los en lo que á nuestros asuntos se refiere, personajes cumás juez, más autoridad ni otros medios yos n o m b r e s de resolución que los que nuestro Gom á s han sonado bierno y nuestro ejército tengan á la con motivo de mano. la famosa proPor la prensa diaria tendrán noticia posición de benuestros lectores del famoso documento ligeran oia. senatorial, en el cual no sólo se pide el Mister Clevetrato de beligerantes para los separatistas land es, como antillanos, sino que se hacen votos por se sabe, el prealcanzar para la Isla u n gobierno á sasidente de la tisfacción de los República de los Estados Unidos. Su cubanos. opinión seria decisiva en este asunto, No es nuestra mucho más dado el carácter presidenmisión comentar cial y no parlamentario de aquella como se merece República, pero justo es decir que tan absurdo é inhasta ahora la digna actitud del preadmisible inforsidente norteamericano no es sino de me, pero creemos amistad estrecha hacia la nación essatisfacer la cupañola. riosidad de nuesMister Olney es el secretario de tro público preEstado, ó dígase ministro de Relaciosentándole en es nes Exteriores. Su nombre sonó muta plana los recho en Noviembre pasado, con. motivo de las declaraciones hechas i; or dicho personaje acerca de la beligerancia de los cubanos. I Reed es el presidente de la Cámara que acaba de votar la proposición. Fué firmante del primer informe á favor de la beligerancia presentado en otoño último, y es candidato á la presidencia de la República para las próximas elecciones. Mister Williams Vincont Alien es uno de los senadores que ha firmado en primera linea el informe contrario á España. Es senador por el Estado de Nebraska. Mister Wilkinson Cali, otro de los senadores firmantes, es uno de los hombres más afectos á la insurrección. Aparte la trascendencia internacional que el mencionado informe pueda tener, su texto no puede ser más giave. Propónese al Congreso, es decir, á las dos Cámaras reunidas, que formulen u n voto de calurosa simpatía hacia los cubanos que pretenden conquistar las libertades del selfffovernement, é indiquen á España que los Estados Unidos verían con satisfacción la completa independencia de la Isla. En el documento abundan las censuras á nuestra política, tanto casi como los estímulos á la insurrección separatista. Supónese á las autoridades españolas animadas de hostilidad hacia los americanos. Reiteradamente se nos acusa de no haber aplica -V do á Cuba u n buen régimen de gobierno, n i a u n después de la lección recogida por la experiencia de anteriores guerras, y en cambio no se condena u n a sola vez la conducta de los que pelean incendiando propiedades, destruyendo ingenios, haciendo descarrilar los trenes y asesinando á españoles indefensos.