Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
La locomoción en Cuba Casi todas las líneas férreas que cruzan la Isla han sufrido, con más ó menos graves consecuencias, los destrozos causados por los mamuises en tan importantes vias de comunicación. Prendiendo fuego á los cañares é inutilizando los ingenios, lian pretendido acabar con la riqueza del país, sembrando á la vez el miedo en los habitantes, cuyo silencio lograban á fuerza de amenazas de mayores males. Pero como el tráfico no puede interrumpirse, n i es fácil que hombres y pueblos dejen de comunicarse, aunque las hordas de bandidos pretendan lo contrario, allá donde el ferrocarril está cortado se inventan nuevos medios de locomoción, y al rápido correr de los trenes de mercancías y de viajeros ha sustituido el bullir alegre de las viejas volantas, de los carricoches arqueológicos, de toda suerte de vehículos capaces de servir las necesidades comerciales de los pueblos, favoreciendo también la reconcentración de los habitantes en las grandes poblaciones. Sin perjuicio de remitir á ustedes en otro envío fotografías de los carromatos y volantas más en uso para aquellos fines, cierro m i carta de hoy con la fotografía adjunta, que representa el original ferrocarril que corie desde la boca del rio T a r a hasta Manzanillo. Circula, en efecto, sobre rieles de ferrocarril, pero es algo así como una jardinera ó tranvía abierto, con tiro de muías q ue se renuevan como en las diligencias. La guardia civil vigila constantemente esta vía de comunicación, útilísima por el movimiento que hay siempre en esa parte del Departamento Oriental. J U A N DB L A S H E R A S Fotog. G inez Carrera