Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
primera hoja contenía por uu lado la portada, y por el otro todo lo referente al cómputo, á las témporas, á las fiestas moviJiles, á los días en que ae saca ánima, etc. La segunda lioja ostentaba en su primera página el indispensable, yí c ¡o del año, que era una chistosa lección de Mitología y Astrologia en romanee octosílabo, terminada con el indispensable y aún hoy usual Dios sobre todo, y en la página posterior leíanse curiosas noticias sobre los signos det Zodiaco, la creación del mundo, el dílnvlo iijüversal, la venida de los moi- os, la prormUf ación de la Constitución, y demás cosas de importancia. Las seis hojas restantes estaban destinadas al Santoral, á las ferias, á las galas con uniforme y á las fases de la Luna, éstas últimas con su pronóstico metereológico oficial. Finalmente, los días de misas, que eran entonces mucho más numerosos que ahora, traían mano, es decir, llevaban al margen una manecilla negra tipográfica. El estanco de los calendarios se abolió por la ley de 28 de Noviembre de 1855, que dice textualmente; Artículo 1. La confección é impresión de los calendarios serán libres en toda España desde el año inmediato de 1856, con sujeción á las leyes do imprenta. Articulo 2. Sin embargo de lo dispuesto en el articulo anterior, todos los editores de calendarios están obligados á consignar en ellos las observaciones astronómicas del Observatorio Nacional, el cual las publicará al efecto en el mes de Septiembre del año anterior al que aquéllas correspondan. Tomo estos datos de un bellísimo y sugestivo articulo do r Pedro Antonio de Alarcón, el cual refiere cómo la j u v e n t u d literaria de aquella época redactó el primer almanaque festivo que ha visto la luz en España, y que ha sido, no ya origen, sino manantial inago- CAKLOS I I YENDO A TOMAI! l OSESIOX DEL TKONO DE ESPASA (CALEXDARIO- ESTAMPA DE 1673) table de todos los calendarios y almanaques cómicos que se han publicado en España posteriormente. Desamortizado, desvinculado, manumitido el almanaque, dice Alarcón, no era cosa de que nosotros los escritores y artistas que entonces, á fuer de mozos, nos fogueábamos en la vanguardia de la cultura y de la moda, dejásemos de publicar u n almanaque ilustrado para el año de 1856, por el estilo de aquéllos que solían llegarnos de París y de otros pueblos finos. La idea fué acogida con entusiasmo por todos, y sobre la mesa del Suizo, donde se reunía la peña, hiciéronse proyectos á montones, llovieron los chistes, los epigramas, los chascarrillos, y con ellos los dibujos y viñetas cómicas que habían de ilustrar el libro nonnato, y que á toda prisa diseñaban Bande, el famoso artista, Cecilio Pizarro y Kicardo Eibera. El editor, sigue diciendo el autor ilustre de El sombrero de tres pieos, perdió en el negocio, pues su objeto era regalar, como regaló, el Almanaque á los suscriptores de no sé qué semanario, y el semanario murió al poco tiempo, no obstante tan espléndido regalo Pero nosotros habíamos hecho u n libro delicioso (salvo mi parte) lleno de gracia, originalidad y Jmm- orismo, en que se iniciaron muchas travesuras literarias desconocidas hasta entonces en nuestro país, y que nos divirtió muchísimo á los mismos que lo redactamos y á todas las personas de buen gusto. Dicho libro (almanaque para 1876) fué bautizado con el nombre de Almanaque- Omnihus. Sus redactores fueron Karoiso Serra, Eguilaz, Barrantes, Pedro Antonio de Alarcón, Manuel del Palacio, Eafael García Santisteban, etc. etc. y el encargado do llevar el proyecto á la práctica buscando u n editor, fué D. Eduardo Gasset y Artime, el inolvidable fundador de El Imparcíal. LA OLOKIA DE LDIS XIV (CALENDAKIO- JiSTAMPA DE ltí 88)