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MARTI Este mundo vecino, el más interesante de todos, porque es el que conocemos mejor, va ó, presentarse en excelentes condiciones de observación. No se acercará tanto á nosotros corno eii X 8 ÍM, pues su distancia mínirua, que entonces fué de 0,1310 ó 64.219.000 kilómetros, será de 0,5608 ó 8o.559.090 en 189o. Se hallará, como en dicho año, m u y elevado en el cielo y admirablemente situado para la observación. Caando aparejíca otra vez en 1898, estará todavía más lejano. Hay que aprovechar, por consiguiente, todo lo más posible la aparición actual. Su oposición respecto del sol se verificará el 11 de Diciembre, correspondiendo, poco más ó menos, con su paso por el meridiano á las doce de la noche. El planeta estará lo más cerca de la tierra el 4 de Diciembre, siendo ésta la época que habrá que elegir para la observación, la cual podrá comenzarse por la mañana, á partir del mes de J u l i o El 1. de Enero de 1896 Marte se encuentra m u y bajo en Escorpio: después atraviesa rápidamente las constelaciones de Sagitario, Capricornio y Piscis, y á continuación Aries, para entrar finalmente en Tauro, en el cual se verificará la oposición. El movimiento de este planeta es directo desde el 1. de Enero al 2 de Noviembre, y retrógrado desde esta fecha hasta fin de año. JÚPITER Este inmenso planeta, que emplea unos doce años en efectuar su gigantesca revolución alrededor del astro central, vuelve en oposición detrás de nosotros relativamente al sol con u n mes de retraso cada año. Su oposición en 1893 fué el 10 de Noviembre, y en 1891 el 28 de Diciembre. Por consiguiente, en 1895 no ha habido oposición, pero en 1896 tendrá lugar el 24 de Enero. Su mejor período de visibilidad se extenderá de Enero á Mayo y de Octubre de 1896 á Mayo de 1897. Pasa detrás del sol el 11 de Agosto; después, á fin del año, se podrá admirar de nuevo todas las noches este resplandeciente planeta. La observación de este planeta es una de las más interesantes, sobre todo con instrumentos de mediana potencia, pudiendo fácilmente sacarse de él excelentes dibujos. SATÜRXO Este maravilloso planeta, rodeado de su anillo gigantesco y acompañado de su cortejo de ocho satélites, marcha tan lentamente en su revolución de treinta años, que brilla casi en el mismo punto del cielo de un año á otro, no retrasándose más que en so sobre el Zodiaco. Su oposición, que se ha verificado el 24 de Abril en 1805, se efectuará este año el 5 de Mayo. En esta época pasa por el meridiano á las doce de la noche. Su período más favorable para la observación se extiende, por lo tanto, de Febrero á Julio. Este planeta ha sido objeto de recientes estudios de notable importancia, hechos especialmente por M. Kecler en los Estados Unidos, y por M. Deslandres en el Observatorio de París. Trátase de la comprobación práctica de una teoría admitida desde hace mucho tiempo acerca de los anillos de Saturno. Estos curiosísimos anillos, que constitii eTi un fenómeno único en el sistema solar, no son ni sólidos, ni líquidos, ni gaseosos. Están compuestos de una cantidad innumerable de millones y millones de particxilas: de lo que podríamos llamar polvo cósmico. P a r a concebir exactamente la forma de estos anillos es necesario íigurarse el globo de Saturno completamente aislado en el espacio y rodeado á cierta distancia en torno á su ecuador por una corona plana mu, y extensa. Es como si colocásemos alrededor de u n globo u n círculo do cartón en el interior del cual hubiésemos cortado el sitio ocupadlo por este globo. El anillo no toca á Saturno en n i n g ú n punto. Está suspendido en el espacio á u n a distancia de 10.000 iilómetros de altura por su parte interior, y mide 64.700 kilómetros de anchura; su espesor no debe pasar de 100 kilómetros. Comparado este espesor con la longitud del anillo, resulta éste delgado como una cartulina. Está dividido en tres zonas ó anillos principales: el exterior presenta una luz de u n amarillo tenue; el de on medio es muy brillante; el del interior, al contrario, es obscuro y como u n velo de crespón, y como él trasparente, orque con frecuencia se distingue el planeta al través de él. Nuestros lectores saben además que Saturno y sus anillos no tienen luz propia y que sólo brillan por la luz solar que reciben, como la Tierra y los demás planetas, la cual reflejan en el espacio. Estos millones de partículas giran alrededor de Saturno en el plano de su ecuador, tanto más de prisa cuanto más se aproximan á la zona interior, recorriendo su circunferencia en seis horas próximamente y la exterior en doce. Esta velocidad es la que les hace guardar el equilibrio. Tales son las observaciones más importantes que durante el año 1898 pueden hacerse en el cielo planetario, bien sea á simple vista ó con ayuda de sencillos aparatos. P o r otra parte, el cteío sideral, las estrellas, estos lejanos soles que pueblan el infinito, nos ofrecen perpetuamente sus múltiples curiosidades. El cielo es un libro siempre abierto, y acaso el más interesante que se puede leer, sobre todo en las hermosas noches del cielo español. Todos podemos reconocernos en el cielo á poca costa, y si hay alguien que permanece extraño á la hermosa ciencia de los astros, no es porque éstos oculten sus secretos admirables.