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no se desenvuelve sino merced á perpetuas metamorfosis: el cielo y la tierra cambian; el sol mismo no está dos semanas consecutivas idéntico é invariable. Los espectáculos celestes se renuevan; los planetas que nos circundan aparecen y desaparecen; las estrellas brillan de diferente modo en los meses de invierno y en los meses do verano: muchas de ellas, tales como las dobles y las variables, toman á la continua diferentes aspectos; eclipses, cometas, fenómenos diversos aportan variedad sobre variedad á la marcha del mundo, y asi sin cesar nos invita la Naturaleza al reflexivo estudio y á la meditación científica. La ciencia h u m a n a se ensancha gradualmente con nuevas adquisiciones y descubrimientos; las fronteras de lo desconocido se alejan cada vez más; de día en día obtenemos una concepción más satisfactoria, una noción más amplia y más completa de la inmensa realidad. Vivir intelectualmente, es dos veces vivir. JVO cabe dudar que estas horas que consagramos á las cosas espirituales nos dan en resolución las satisfacciones más completas que el alma puede experimentar, exentas de los dolores que indeclinablemente acompañan á los sentimientos y pasiones que agitan nuestra vida. ECLIPSES Habrá en 1896 dos eclipses de sol y dos eclipses de luna. Estos fenómenos se rigen por u n ciclo de dieciocho años y once días. El primero es la vuelta ó el regreso del ocurrido, en 2 de Febrero de 1878. 18 de Febrero: eclipse anular de sol, invisible en España. Este eclipse no será visible más que desde la parte meridional del Océano Atlántico al Sur de África. La línea central viene á caer exactamente en el Océano, entre el polo austral y los 40 grados de latitud. Sólo se verá muy imperfectamente en la colonia del cabo entre las brumas del crepúsculo vespertino; y como fenómeno sin importancia, desde la Patagonia y el Brasil. 28 de Febrero: eclipse parcial de luna, visible en España. Será u n fenómeno m u y curioso de observar; ocurrir. v á una hora muy cómoda de la noche. La luna se levantará en el momento en que el sol desaparezca y quede en la penumbra. El eclipse se prolongará hasta las nueve y media, j dará motivo á muy interesantes observaciones. 9 de Agosto: eclipse total de sol, invisible en España. Este notable fenómeno será visible como eclipse parcial desde la parte oriental de Europa y septentrional de Asia, en Alaska, así como en la parte occidental del G- ran Océano. La linea, en totalidad, comienza por atravesar por la mañana la parte líorte de Noruega, para donde se preparan ya algunas expediciones; después corta la aeva Zembla, atraviesa la Siberia, y llega á media tarde hasta el mar del Japón y la isla de Yeso. E n el íTordeste de Francia y Bélgica se podrá observar la conclusión del fenómeno al amanecer; esto es todo lo más que podrá verse en la Europa occidental. 23 de Agosto: eclipse parcial de luna, casi invisible. Esto eclipse, cuya extensión llegará á 0,734, siendo el diámetro lunar uno, no será observable, pues la luna desaparecerá ligeramente velada por la penumbra. La entrada en la sombra no se producirá hasta media hora después de ponerte la luna. UNA PALABRA SOBRE EL SOL El último m í n i m u m de las manchas solares se ha percibido en Noviembre de 1889. Desde esta época, en la cual las m a n chas solares habían descendido hasta cero, han reaparecido cada vez más numerosas y vastas, aumentando todos los años hasta 1893, año de. máximum. En los años 1894 y 1895 todavía se han presentado manchas m u y hermosas. Su número, sin embargo, disminuye gradualmente, pero los aficionados á la astronomía adelantarán no poco observando en 1896. Aunque la correspondencia entre el sol y el magnetismo terrestre sea cierta, no se ha podido determinar todavía ninguna relación entre las manchas solares y la temperatura y meteorología de u n punto cualquiera del globo. Las predicciones meteorológicas fundadas en este princi io son, por lo tanto, tan ilusorias y aún más que las que se han tratado de establecer sobre las fases lunares. Ninguna observación seria puede ser invocada para justificar esta pretensión. Si sabemos de antemano que el año 1896 será todavía rico en manchas solares, no sabemos en manera alguna en qué fechas ap. arecerán estas manchas. Así, pues, los anuncios de que en tal ó cuál mes del año próximo, en ésta ó en la otra capital, el tiempo será bueno ó malo, caliente ó frío, seco ó lluvioso por consecuencia de las manchas solares, no son más que puras suposiciones destituidas de toda base cientiñca. LOS PLANETAS Vamos á dar las indicaciones útiles para encontrar constantemente los planetas en el cielo. La hermosa Venus, que hoy brilla durante la aurora, seguirá siendo estrella matutina y conservará u n fulgor espléndido hasta J u n i o en el cielo de Oriente. Después del 9 de Julio, el radiante planeta se convertirá en estrella de la tarde y reaparecerá en el cielo del Occidente, pudiéndosela seguir desde los comienzos de Agosto hasta Diciembre y reconocerla antes del crepúsculo vespertino.