Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
BLANCO Y NEGRO EN COBA Ci; ÓNIC ILUSIEAD. V DE NUESTROS CORRESPONSALES SRES. LASHERAS É INFANTE De exploración h OtJj. bií! LLA S A L l i N P O Dfa LA ISABELA Apenas supe qu. e la provincia de Santa Clara (antifjao diípartamento de Las Villaf- iba á sor teatro del comienzo de las operaciones en grande, me propase que fuera dicha provincia el centro principal de mi información, toda voz que en ella puede decirse que estarin fijos los ojos de España entera cuando estas límifis lleguen á verse impresas, y que la reconcentración de los refuerzos, el movimiento do tropas y los futuros indudables tiiunfus de nueí tras armas han de proporcionarme asuLtos de sobra para mis cuartillas y cuadros llenos do vida y de color para el fotógralo que amabiomento me acompaña en f sto viaje. De las ciaco villas que forman el antiguo departamento, fijóme en Sa ua la G- rande, y tiiia vez dentro de esta región, cariñosa súplica de anaigos muy queridos me llevó á La Isabela ó Boc s del Sagua, extremo occidental y costero de la comarca, y sitio donde desemboca ol lío que da su nombre á este hermoso pedazo de tierra cubana. Sin quitarme apenas el polvo del camino, supe que el teniente coronel Behagüe, jefe de la guerrilla que opera en esta región, iba á salir con los jinetes sus órdenes para hacer un reconocimiento, y me apresuré á solicitar de tan amable y bizarro jefe el honor de acompañar á la pequeña columna. Obtenido el permiso, montamos á caballo la mañana siguiente y- salimos tempranito de La Isabela. Dos batidores marchaban á, descubierta con el oído atento y el Maüser preparado; después todo el grupo de jinetes rodeado por los flanquoadores allá donde la extensión del terreno lo permitía, y seguido de una pequeña retaguardia, también prevenida y vigilante. ¿Hacen ustedes muy á menudo estas excursiones? pregunté á un sargento que cabalgaba á mi lado. -Continuamente, me r e s p o n d i ó nuestra misión es esa; sólo vigilando el terreno constantemente es como podemos verle libre de separatistas; sólo pisando la tierra sin cesar es como se evita que salga la mala hierba. Cruzamos un valle próximo al rio Sagua: la caña, el arroz y ol maíz crecían v en lavEstísima hondonada; granadinos, plátanos, ébanos y cedros se alzaban solitarios á veces; á veces en grupos que la imaginación, ávida de impresiones, Cítntempla a f orao á rneniíga patrullr; ENTllANDO EN LOS MANGLARES ea ciertos trechos eran buenos amigos iif i