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BLANCO Y NEGRO EN COBA CRÓNICA ILUSTRADA DE NUESTROS CORRESPONSALES SRES. LASHERAS É INFANTE Á MANERA DE PROLOGO Sr. Director de BLAKCO y NKOBO. Eecibi por el último correo la minuciosa carta de usted, honrosa credencial que me confirma en el cargo de representante de su hermosa revista en esta desgraciada isla de Cuba, un dia emporio de riqueza y hoy sangriento campo de una lucha, si triste, dispendiosa y fúnebre para la península, no menos funesta para este país, que va sintiendo por momentos las graves consecuencias económicas de la guerra, ¿He comprendido bien el encargo de usted? ¿Acertaré ó, cumplirlo? ¿Llenaré mi misión á gusto de ustedes y del público todo que hojea BLANCO Y NEGEO? Ahí va mi programa, que no dudo calificar de inmejorable, porque al exponerlo me limito á interpretar las instrucciones minuciosas y detalladas que usted me transmite. No he de meterme en honduras tácticas, en consideraciones patrióticas ni militares, ni siquiera en alardes literarios, toda vez que esta misión la llenan cumplidamente los corresponsales de los diarios utilizando el cable y los vapores correos. No he de olvidar que soy representante de una revista ilustrada y popular, para la cual son más interesantes los datos gráficos recogidos sobre el terreno con las mayores garantías de autenticidad posibles, que los artículos doctrinales ó los partes diarios y minuciosos de la guerra. Ni he de limitarme á ésta tan sólo, sino á los usos y costumbres del país, á la vida social en la Habana y otras grandes ciudades de la isla, enviando cuanto pueda ser de interés para el lector, tenga ó no relación con la historia puramente militar de la campaña. Amenidad variedad selección tales son las ideas que tendré presentes en mi trabajo, para el cual cuento con la colaboración artística de mi compañero el Sr. Infante y con la ayuda poderosa de los mejores fotógrafos de la Isla. Combinado el servicio, y en relación con todas las provincias cubanas, yo enviaré é, usted cuanto recoja en materia de retratos, apuntes, fotografías, etc. etc. bien adquiridos por mí directamente, bien llegando á mí por tercera mano, después de someter todo este material acumulado á una previa selección que ustedes allá pueden hacer más rigurosa, en atención á las circunstancias de momento y á las exigencias de la confección. Mis crónicas serán ligeras, incoherentes acaso; nada importa, con tal de conseguir el interés á todo trance y la variedad más absoluta en mi información. Tipos del país, panoramas, monumentos y costumbre- s de la isla; escenas del campamento español como de la guarida de los filibusteros; retratos de unos y otros; el lápiz, en fin, y la cámara fotográfica llevados E 1 cuartel como al despoblado, al ingenio como al fuerte, á la alegre acera del Louvre, principal mentidero de la Habana, como al séquito de los convoyes y á las salas del hospital de sangre. Con lo dicho sobra para prólogo, y conste que todo lo demás irá en acuartillas sueltas impresiones de un reportaje literario que tendrá menos de literario que de reportaje. Los prácticos La figura del práctico es una de las más iateresantes de la campaña. Si aquel famoso pastoreillo que guió á las tropas cristianas cuando las Navas de Tolosa tiene su hornacina y su doselete de honor en la catedral de Toledo junto á las estatuillas de santos y guerreros ilustres, justo es también que en la historia de la actual campaña figuren junto á los nombres de nuestros caudillos los de estos fieles servidores, cuyo conocimiento del terreno es á veces el factor principal de la victoria, como ocurrió, verhigratia, en la durísima acción de Peralejo. El práctico guia á las columnas por terrenos que no parece sino que son hollados primera vez por las plantas humanas; elige las veredas más cortas, los caminos más estratégicos, las sendas más accesibles para el convoy. Al entrar en fuego, su Maüser es el primero que dispara, y su ojo certero rara vez yerra el golpe. Ventea al enemigo como un sabueso, y se percata de su proximidad, bien por los ruidos que la manigua transmite, bien por ellej ano galopar, qne el práctico escucha pe- P K Í C T I O O D E COLUMNA ENCAKAMADO EN UNA P A L M A PABA OBIENIABSB